Formalmente este debate mostró que lo que podrían ser los siguientes: ejercicios para presentar las ideas, propuestas, perfiles y competencias de los candidatos. Lamentablemente en esta ocasión y por la novedad y por la falta de conocimiento del formato, no fue bien entendido o los representantes de los presidenciables no supieron comunicarlo-transmitirlo a sus líderes y hubo un poco de confusión… pero ya entendido por todos, incluido el moderador… que tragó camote unas pocas ocasiones… todo fue sobre ruedas.
La única persona que utilizó la oportunidad de intervenir y de generar un inicio de debate fue la candidata de Acción nacional, Josefina Vázquez Mota, mas sus intervenciones fueron para atacar, presentando datos y cifras contra los otros tres, mayoritariamente en contra el candidato de las Izquierdas Unidas, Andrés López Obrador; en segundo lugar el objetivo de sus ataques fueron hacia el candidato del Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto; al candidato de Nueva Alianza, no le vio riesgo alguno y solo lo identificó como empleado y/o representante de la Maestra Elba Esther Gordillo.
Uno se pregunta, si Josefina Vázquez se considera inteligente y persona con experiencia, ¿por qué fue a la confrontación, al choque? Se mostró beligerante – acaso como en Chile, en España, tierra de sus asesores, ahí sí da resultados, se lo recomendaron, pero aquí tenemos otra experiencia… – y la confrontación no lleva a ninguna parte, solo al divisionismo, a la intolerancia, a la confrontación y eso ha divido a la nación… ahí está la muestra con el llamado movimiento # SOY 132 ¿Por qué se empeñó en eso? ¿Cuánto pudo haber ganado? ¿Cuánto perdió? Debieron decirle y mostrarle – antes y después del debate, lo que perdería y lo que perdió… Es muy probable que Andrés Manuel López Obrador ya la haya superado. Habrá que esperar, para reflexionar, los datos de las encuestas sobre este ejercicio. ¡Pobre! ¿Ignorará ella… que todo eso que dijo de cada uno los tres contrincantes – y más aun – lo sabe ya la sociedad y sin embargo, las corrientes de intención del voto siguen mostrando los datos, y graficándolos, que son de sobra conocidos? Es lamentable que haya actuado así… Otra cosa que debió tener presente es que ella también ejerció el poder y tienen muchas municiones en su contra; que nos las hayan utilizado fue por consideración al resultante: desarrollar y conducir el espíritu de la confrontación, el encabezar la intolerancia y conducir a la sociedad hacia la división y enfrentamiento de la nación, de la sociedad.
Andrés Manuel está sumamente seguro…hasta presentó su gabinete. Él sabrá a qué se atiene, pero lo más probable es que, al final, se comporte como víctima propiciatoria – otra Ifigenia, otro Isaac -, porque en este momento la distancia promedio de quienes tiene intención de votar dentro de dieciocho días con el puntero es de veinte puntos porcentuales, promedio, y solo un verdadero terremoto, temblor o una hecho que cambiara la faz de la nación podría alterarlo y llevarlo al triunfo, y aun con eso, siendo así, que no se desea, por sentimentalismo y victimización, carecería de la mayoría nacional que le daría el triunfo. Y eso busca él: o ser la víctima y decirse robado o chantajear con la ruptura de la tranquilidad, estabilidad y seguridad de la sociedad nacional.
Enrique Peña Nieto se comportó muy bien: no fue a la confrontación y sí la precisión y clarificación de los ataques en su contra, Breves y a otra cosa: Hacer propuestas y a convocar a la tolerancia, al cambio democrático y al trabajo. Simple y efectivo. Esa fue la clave.
Gabriel Quadri de la Torre hizo su trabajo y el trabajo de todos: Propuso el debate, pero no le hicieron caso. Propuso sumas y lo logró. Lástima que su partido tenga la estructura que tiene. Acaso fue el mejor y mejores sus propuestas – porque no ha ejercido el poder habló como habló. Le faltó eso: el desgaste y los compromisos por ejercer el poder.






















