En el panorama de la opinión pública y noticas nacionales, aparte de las llamadas precampañas y su universo de dimes y diretes, muchas medias verdades y bastantes medias mentiras, está el muy sonado y bastante y muy ventilado asunto de la exigencia a la secretaría de Hacienda Federal de 700 millones de pesos del gobierno de Chihuahua y como son tiempos electorales, se vistió y se le dio a este asunto un matiz electoral y de represalia por el asunto del ex secretario general del PRI y su presunta participación en el desvío chorromillonario – sin comprobar – de recursos federales>estatales hacia el partido revolucionario institucional, en los tiempos de la presidencia del comité ejecutivo nacional de Manlio Fabio Beltrones.

La opinión pública está encantada con el juego de informaciones y de exhibiciones de un lado y otro ladeo y posturas.

¿Qué es lo cierto?

Es cierto, como lo ha dicho la secretaría de Hacienda, con el gobierno de Chihuahua, en el 2017, se establecieron cuatro convenios, fuera de lo presupuestado por ley. Estos convenios son adicionales y negociables con cada titular del Ejecutivo estatal respetivo – como lo son con todos los ejecutivos estatales sin importar el matiz del color del partido que está en el gobierno y todos los gobernantes pueden ratificar y rectificar y hasta exhibir al titular de Hacienda Federal, dado que la llamada conferencias nacional de gobernadores lo sabe y se sabe lo que cada uno hace y gestiona.

La secretaría de Hacienda informó las causas de esa no entrega de recursos por ese monto, que no lo evade: malas cifras de una cuenta, insolvencia financiera y recursos correspondientes al año anterior, 2017 –razón por al cual deberán realizar gestiones para re establecer los convenio de este 2018 y que, además, deberá aclarar el destino final de 4 mil millones de pesos adicionales.

Y en esto está entrampado el gobierno de Chihuahua, mas no hay nada de nada, salvo la verdad: son recursos adicionales, fuera de presupuesto y fuera de tiempo por errores de los administradores financieros de Chihuahua.

Javier Corral, gobernador de Chihuahua comete un error de principiante político: pelearse y tratar de exhibir al secretario de Hacienda, a la administración federal y a l presidente de la República, y finalmente, vestir de un ropaje político electoral y adornado con persecución jurídica.

Simple: si tiene pruebas que actúe en los tribunales, no en los medios.

Al final, todo será una tormenta en un dedal y aunque el dinero se le entregará, será como lo dice Hacienda, en la forma y modo que quiera Hacienda, respetando la soberanía estatal.