Es muy fácil decirle al mundo lo que necesita para mejorar, eso es muy sencillo, lo espinoso es llevarlo a cabo, punto que obviamente Andrés Manuel López Obrador siempre evita…

Porque lo más importante es el cómo, sabemos que las varitas mágicas no existen, aunque haya mucha gente que piensa que sí, que Harry Potter es real y que nos puede cambiar la vida con un movimiento de muñeca y unas cuantas palabras rimbombantes y sin sentido… En ese sentido estoy de acuerdo con Felipe Calderón (sí, discúlpenme, pero en esta ocasión concuerdo con el “usurpador”) quién señaló que “no basta la buena fe, no basta la rectitud de intención de hacer cosas buenas que, a la hora de evaluarlas son, francamente, ineficaces o, incluso, que pueden exacerbar las distorsiones que tiene la desigualdad social y económica”…


Es cierto. No es tan simple, pero estamos en campaña y el prometer no empobrece… En estos días Andrés Manuel se ha distinguido por sus fantásticas, sorprendentes, asombrosas y, me atrevo a decir, casi imposibles propuestas. Por ejemplo, ha dicho: “tengo experiencia en el gobierno, ya he gobernado, tengo experiencia en todos los campos de la vida pública, pero en lo que más tengo experiencia es en el desarrollo social, tengo 35 años atendiendo a la gente humilde, por eso creo que se debe combatir la pobreza y la desigualdad, por razones humanitarias, pero no solo debe ser por eso, aunque si somos solidarios, fraternos ya con eso sería más que suficiente, tenemos que tener en cuenta que si no combatimos la pobreza y la desigual va a continuar la frustración y continuará la violencia…” No, pos eso sí…

Ok, ahí les va otra: “pensión a todos los adultos mayores, a los discapacitados, a las madres solteras y otros apoyos sociales. Atender a las comunidades indígenas, vamos a garantizarles sus derechos sociales”.

También propone que al eliminar la corrupción habría más recursos para impulsar programas sociales, de igual forma, señala que dará mayor impulso a la educación, la salud universal y abriría más trabajo con los 800 mil millones de pesos que se obtendrían quitando los salarios estratosféricos a los funcionarios de alto nivel, acabando con los privilegios fiscales y terminando con la corrupción… ¡Ah, y cinco nuevas refinerías! (?)

Además dice que el principal problema de México es el desempleo, seguido de la violencia y la corrupción, a la que propuso combatir de frente y sin rencores.

Igualmente, sugirió erradicar el fuero constitucional para llevar a los funcionarios y políticos ante la ley por igual como cualquier mexicano.

También dice que reorientará el gasto, reducirá el precio de los combustibles sin aumentar las contribuciones, que eliminará el IETU (¡ojalá!), que aumentará la inversión y los gastos, y que creará las nuevas secretarías de ciencia y de cultura. “Sobrará el dinero…” dice el tabasqueño…

Todo suena rete bonito, ¡bien padre! Y yo no digo que no se pueda, nada más propongo que nos diga ¿cómo diablos le va a hacer?

Obituario: ¿Ya se habrán puesto de acuerdo los del #yosoy132? Digo, porque ni ellos mismos saben cuáles son sus “ideales”…