Casi paralelamente a la realización de la llamada reunión del Grupo de los 20 – o G-20 – en el destino turísticos de Los cabos, en Baja California Sur, se realizaron elecciones extraordinarias en Grecia y la decisión de los electores helenos fue por el partido que les ofrecía la seguridad de lo menos malo: Los llamados conservadores – el partido Nueva Democracia. Aunque la votación fue abrumadora y no anticipada pro la mayoría de las encuestas, este partido, Pro Europeo, de Antonio Samaras, obtuvo 129 escaños – de 300 que componen el congreso griego, mientras que el segundo lugar lo alcanzó el partido de la Izquierda radical, Syriza, de Alexis Tsipras, al llegar a los 71 espacios y con el apoyo de otros partidos minoritarios que tienen la misma posición política que el ND, Samaras fácilmente logrará la construir la mayoría natural en el congreso griego, con lo que se aleja, temporalmente de que Grecia decida salirse de la zona Euro.
Muy seguramente en esta semana se constituirá el nuevo gobierno griego, el que iniciará negociaciones con las entidades financieras internacionales – Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y el Banco Central Europeo – para obtener un tercer préstamo con el cual enfrentar sus obligaciones soberanas y evitar, así, la moratoria de la deuda nacional.
Dado que Grecia forma parte de la Unión Europea no tiene la capacidad legal para emitir su propia moneda – el Dracma – con la que podría pagar sus compromisos de empleados, gastos de administración – Cuenta Corriente – y pagar su deuda a coto y largo plazos; razón por la cual está obligada a realizar odas esas operaciones financieras, y otras más, con el Euro.
Mas curiosamente, desde 2009, los ingresos reales de Grecia han disminuido y esta caída se haca más prolongada; como resultado de esto el desempleo está en niveles preocupantes – del 18% -, solo superado por España. El ahorro interno está pro debajo del 5% y la inversión está ligeramente arriba del 9% del PIB; su deuda interna, al inicio de la crisis – 2009 – , estaba cercana al 100% del PIB, ahora está al 160% del PIB. Con una economía que está contrayéndose, la deuda como porcentaje del PIB está creciendo y cada día es mayor, aunque siga siendo igual en términos nominales. Lo que está causando mayor atención es el crecimiento del déficit fiscal, el cual pasó – en el 2009 – al 15.6 del PIB, estar, actualmente, con todas las recetas del Fondo Monetario Internacional, a menos del 10% del PIB.
Finalmente y tal vez el principal problema de esta economía ha sido el desequilibrio externo de la balanza de cuenta corriente en los pasados diez años, el cual ha estado situado por arriba del 7% del PIB y en estos días ha estado subiendo para colocarse por arriba del 10% del PIB. Parece un reto muy difícil el poder aumentar las exportaciones de Grecia, mientras se solicita que se reduzcan las importaciones del exterior en un entorno de crisis económica interna, problemas sociales pro las medidas económicas aplicadas y a aplicarse, sin crédito bancario y con un elevado desempleo. Cuando un país tiene su propia moneda la devaluación hace que su productos sean más baratos y, supuestamente, más competitivos, con lo que el ajuste se realiza de una manera natural aumentando la producción y generando más empleos. En este caso deberá darse un ajuste por medio de reducciones de costos, precios y salarios, lo que indica que el futuro será doloroso.






















