El sistema llamado UBER o su semejante Cabify y otros que sigan el mismo perfil, inició sus operaciones en las dos principales ciudades del estado y se presentó el conflicto anunciado, así que no debe de extrañar – la persecución-detención y hasta enfrentamiento con y de los taxis que se enrolaron en esta modalidad – lo que está sucediendo y lo que pasará en tanto no haya soluciones, negociaciones y acuerdo, con base en la ley.
Etas orfgani8zaciones son particulares que prestarán sus servicios de transporte público, SIN TENER CONCESIÓN, FRANQUICIA O PERMISO DE LAS AUTORIDADES DE LA COMISIÓN COORDINADORA DE TRANSPORTE – más conocida como la COCOTRA.
Mas si se pone a pensar un poco, el inicio de operación de esta modalidad no es nuevo ni raro: es un servicio que se asemeja a los TOLERADOS, A LOS PIRATAS Y únicamente está regulando y aprovechando lo ya existentes: particulares que ofrecían servicios de transporte entre poblaciones o entre diferentes áreas de las ciudades. Sin generalizar, un poco más barato, acaso en mejores unidades y más rápido, igualmente con menos seguridad, pues se desconocía si tenían seguro de viajero.
Y todos los sabían, las organizaciones de taxistas y las autoridades de la COCOTRA, las de cada municipio y del gobierno del estado. Así que no hagan los sorprendidos.
Ahora bien, esta situación es culpa de las organizaciones de taxistas y de las autoridades del sector movilidad, transporte y/o como le llamen: unos por dejar caer el estado mecánico, de hojalatería y pintura e interiores y servicios de las unidades, complementado por el perfil de los operadores-conductores. Y el otro, el gobierno y sus áreas correspondientes, por no supervisar periódicamente el estado general y detallado de las unidades, por no solicitar-demandar-exigir un seguro de viajero con más cobertura, por no establecer insustituibles condiciones de instalación y equipó en todas y cada una de las unidades – como con las unidades que ofrecen sus servicios en las terminales aéreas- dimensiones, totales, dimensiones entre ejes delanteros y traseros, especificar el tipo de equipo e interiores, tipo y nivel de seguro de viajero, etc., tipo de llantas, como ejemplos -. Curiosamente UBER y Cabify no están autorizados a ofrecer sus servicios en las terminales aéreas, por la muy simple razón de que no cubren las especificaciones oficiales para que sus unidades puedan ser utilizadas en esas terminales.
Lo cierto es que co0nstitucionalmente, tienen derecho a trabajar en eso y así. La cuestión es regularlos y regularlos bien, como debe ser.
¿Para qué esperar las confrontaciones? Es una forma de futuro que ya nos alcanzó.
Uber y Cabify son ejemplo de que muchas cosas vienen. Lo grave es que las regulaciones no están preparadas por su advenimiento























