Es indudable que el titular del Ejecutivo estatal, Silvano Aureoles Conejo, tiene la facultad, atribución y derecho de tomar las decisiones políticas individuales que mejor le convengan.

  Viene esta referencia porque desde el inicio de este año civil él expresó su intención política, partidista y social,  de competir para obtener la candidatura a la titularidad del poder Ejecutivo federal, a la presidencia de la República, en el proceso federal del 2018, el año próximo, bien sea por su partido el PRD – por una organización política formada por la alianza-coalición de varias fuerzas – se le llamó Frente Amplio Ciudadano o, lejanamente, como candidato independiente.

    Durante el tiempo transcurrido han sido varias las ocasiones, las que de acuerdo con los escenarios políticos federales, lo ha repetido y hasta reorientado y aunque él mismo ha llamado a la disciplina, al hablar sobre sus simpatías-intenciones, es el mismo quien incrementa la gabinetitis estatal. Sus esfuerzos han sido en vano y han sido contraproducentes y las ondulaciones toman más fuerza  e ímpetu.

 

                Poco antes de los formularios protocolarios de su II informe de gobierno inquieto aun más a los diferentes grupos de su partido y agitó las aguas de su gabinete, al informar-amenazar  que realizará  en este octubre una cirugía mayor a su gabinete y se soltó la tempestad-huracán de los rumores.

 

                Finalmente, y no fue en los Medios de comunicación estatales, utilizó a un canal televisivo de la ciudad de México para informar que el 12 de diciembre solicitaría licencia como titular del Ejecutivo estatal  para buscar ser candidato a la presidencia municipal por el Frente  Ciudadano por México.

 

                Ahora bien: para esas fechas, los escenarios  políticos ya estarán más que definidos. Casi todos los partidos tendrán sus candidatos a la presidencia de la República, incluyendo al PRI, PAN, PRD, MoReNa y la casi docena de candidatos independientes. ¿A qué juega el ciudadano/gobernador con licencia Silvano Aureoles ¿Por cuánto tiempo será su licencia? ¿Regresará a su encargo popular? ¿Para qué y por qué hace los  cambios? ¿Esto es político o una frivolidad del poder y muestra de hegemonía y omnipotencia?