Hoy, en España y específicamente en la provincia de Cataluña, en Barcelona, se definirá el destino de Barcelona, o la primera o la segunda ciudad de la actual España: hoy está programado realizarse un referéndum sobre la independencia, total – jurídica, política, económica – de Barcelona de España.

 Pese a la determinación del Tribunal Constitucional Superior  de España de prohibir su realización, hoy están invitados, convocados, citados, los electores catalanes para decidir el destino de esa llamada auton

La tensión, la incertidumbre y el desconocimiento de la determinación del pueblo catalán están crispadas al máximo, pues se enfrentan dos fuerzas políticas y jurídicas: la unilateral convocatoria de los poderes catalanes y la férrea determinación del poder Político Español, representado por Mariano Rajoy.

 Se habla de posibles situaciones inabordables, riesgo de alteraciones del orden público y del orden jurídico y enfrentamientos entre los dos bandos: la policía ha establecidos operativos estratégicos y tácticos para impedir la realización del citado referéndum, así como la incautación de la papelería electoral y las listas de electores o vigilando a los miembros de las casillas.

 Madrid solicitó a las  autoridades catalanas que desactiven el referéndum-consulta pública, prohibida de facto, por el Tribunal  Constitucional Superior, a raíz de un recurso interpuesto por Mariano Rajoy, cabeza legal del gobierno español; tras la orden dada por una jueza de cerrar los locales públicos de votación, la policía catalana mostró sus reticencias a i9ntervenir y advirtieron de posibles problemas de seguridad en la región.

 Sin embargo la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau denunció ola de represión en Cataluña y pidió a Bruselas – sede  política de la Unión Europea – que intervenga.  Afirmó: es mí  es obligación como alcaldesa hacer un llamado a la Comisión Europea para abrir un espacio de mediación. Y Carles Puigdemont, jefe del Ejecutivo Catalán,  señaló: Las responsabilidades de todo tipo para seguir adelante  con el referendo recae en los miembros del govern.  Y el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto afirmó: No se pretende limitar la libertad de expresión… pero se actuará con determinación para defender el Estado de Derecho.

 Sea lo que vaya a ser, esto no debió llegar a este extremo. Es aceptable que se solicite cierta autonomía, pero en un universo nacionalista, integrador: Por supuesto que el estado español lo desea impedir. Ninguna unidad poblacional querrá continuar sujeta a un todo. Siempre querrá su separación aunque ésta sea contra toda lógica. El referéndum–consulta votará mayoritaria por  la separación. Y si ésta se logra – muy dudable, impensable -, España corre el riesgo de balcanizarse y llegar hasta a una guerra civil, como en la antigua Yugoslavia.

Nunca debieron autorizar estas autonomías en España, con todo y los derechos históricos, idiomáticos y jurídicos.