En un ambiente social de tranquilidad, la sociedad mexicana definió su futuro político, la forma de gobierno y quién lo gobernará los próximos seis años: Enrique Peña Nieto y el Partido Revolucionario Institucional, haciendo válidos los pronósticos, sondeos y encuestas. En estos tres días de veda total de tipo político no sucedió nada verdaderamente extraordinario – ni atentado, ni detenciones de delincuentes súper ricos y poderosos, y además, rebuscados por los Estados Unidos, ni aseguramiento, ni declaraciones de testigos protegidos, ni complots, ni terremotos, ni devaluaciones o maremotos financieros, ni noticias económicas, ni políticas, ni sociales que destruyeran la estabilidad político-social construida – que cambiara la faz y la voluntad de cambio del país y este decidió por la alternancia, buscando la transición.
En un universo cercano a los ochenta millones de electores y con cerca de 145 mil casillas distribuidas en todo el territorio nacional – más el voto del exterior, que es cuantificable, pero no significativo -, el inicio del proceso fue normal y las incidencias que se dieron son naturales – y hasta esperadas – por el ejercicio realizado y votó un poco más del 55%, a cercándose a los 45 millones de ciudadanos que ejercieron su derecho de elegir forma de gobierno y la persona que gobernará, Enrique Peña Nieto y el partido revolucionario institucional tendrá la mayoría de las diputaciones federales y del Senado de la República, lo cual era lógico, si se considera que casi el 70% de los estados es gobernado por el partido revolucionario institucional y mensaje e imagen del ahora candidato triunfador: Atractivo físico y Cumplir las Promesas, con lo que se hicieron realidad los pronósticos dado por casi el 95% de las encuestas de las empresas demoscópicas (encuestadoras) realizadas durante todo el proceso político que nos llevó a este día y estos resultados.
Este resultado, confirmado, oficialmente a partir de las 23.45 de la noche por los sistemas establecidos por el IFE – Conteo Rápido y Programa de Resultados Electorales Preliminares –PREP – y que se pronosticó por varias empresas que realizaron encuestas de salida –exit pool, cuya información es NO Oficial -, y que hoy se iniciará el conteo formal y se confirmará a partir del miércoles 4 por el Instituto Federal Electoral y para el PAN y el PRD y socios, se sabrá la hondura de la derrota y el panorama de la victoria.
La lucha cerrada es por el segundo lugar. Su importancia reside en: 1°.- La incertidumbre del conflicto y la vía hacia la judialización de la elección. 2°.-Construcción de la mayoría. ¿Quién de los dos – Josefina o Andrés Manuel – reconocerán su derrota y al triunfador? ¿Y con quién se trabajará para construir los acuerdos necesarios para el necesario cambio social y buscadas alternancia y transición?
Hoy el país amaneció con nuevo rostro político, otro equilibrio de poder y diferentes contrapesos y serán otros los protagonistas del nuevo amanecer político mexicano- se eligieron, además, 6 gobernadores – Morelos, Guanajuato, Jalisco – del PAN (pronósticos, sondeos y encuestas indican que los perderá, ) –, Tabasco y Yucatán, del PRI (todo indica que los conservará) y el Distrito Federal, del PRD (todo indica que lo conservará, pero su gobernabilidad, en la Asamblea y delegaciones, estará muy cerrada), se conformaron 6 congresos, una Asamblea Legislativa y sus 16 delegaciones políticas y los respectivos alcaldes de esos estados y la elección extraordinaria de Morelia que gane quien gane, Wilfrido o Marko, llegará a los tribunales electorales superiores -.
Luis Felipe Calderón Hinojosa se recordara, más que por cualquier acierto o desacierto, como el presidente de la República que le regresó el poder al partido revolucionario institucional y con este resultado los doce años de gobierno de las administraciones panistas serán la muestra de alternancia y transición fallidas.
El formato de esta elección y sus tiempos demuestra, con todo lo sofisticado de la tecnología de la información y comunicación electrónicas actual hasta casi las 11.59 horas se supo quién es el candidato triunfador, que Ernesto Zedillo Ponce de León, en funciones de presidente de la República, abusando de la credibilidad y confiabilidad que tenía como Institución y persona, sin tener datos fríos, ciertos, confiables, creíbles y duros, le entregó el poder al PAN. ¿Quién desmentiría al presidente de la República? Ahora, sí y este ejercicio comprueba lo que hemos avanzado como sociedad civilizada y la madurez de nuestras instituciones.
NO HAY NADA COMO LA VICTORIA.
LA DERROTA ES HUÉRFANA
LA VICTORIA TIENE MUCHOS PADRES.






















