Esta noche es singular y clásica: esta noche se repite la arenga del cura de Dolores, Don Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de Nuestra Patria, que lanzó en la madrugada de este día hace doscientos siete años para iniciar el movimiento de independencia y separarnos de España y esta noche nuestros actuales líderes sociales, nuestros gobernantes repetirán las palabras que la Historia, que la leyenda, que el mito, que la tradición y la costumbre hecha ley, repiten ante el pueblo para recodar a las figuras que ofrendaron el máximo sacrificio buscando un ideal: libertad y soberanía.
Y los nombres de Miguel Hidalgo y Costilla, de José Ma. Morelos, de Hermenegildo Galeana, de Ignacio López Rayón, de Juan Aldama y de Josefa Ortiz de Domínguez, llenarán la noche patria y el júbilo de todos los mexicanos reunidos en torno de sus líderes llenará el espacio y será mayor que el trueno y es que, como dice el poeta jerezano: Tú trepidas, Suave Patria.
Hace doscientos siete años, la arenga ante el pueblo de Dolores germinó y los hombres y mujeres de ese momento respondieron al llamado de su cura, de su sacerdote y se sacrificaron pro la libertad, por la independencia y por la soberanía de algo, un pedazo de tierra, que ni siquiera sabían qué era, ni dónde estaba ni qué significaba: tenían fe y confianza en su líder; el Padre de la Patria.
Han pasado más de doscientos años, doscientos siete para ser exacto y después de muchísimos sacrificios, mucha sangre – de once años, de lucha – se firmó una paz negociada, mas fue necesario incontables movimientos sociales fratricidas, luchas contra invasiones extranjeras, contra un espurio e ilegal imperio respaldado por una alianza extranjera y posteriores movimientos sociales –hasta una revolución interna – , ahora somos una nación libre, independiente, con libertad y con democracia, disfrutamos de paz social.
Tenemos problemas y dificultades sociales, pero disfrutamos de amplia, sólida y consistente estructura educativa popular, lo mismo que un servicio de medicina popular y asistencia médica y estructuras e infraestructuras viales, servicio eléctrico y sistemas de agua potable, además de calles, en un 90% pavimentadas, y equipamiento urbana y rural, un sistema de procuración y administración de justicia y tenemos y disfrutamos de nuestros sistema político y prácticas democráticas etc., etc., así: los ideales de libertad, soberanía e independencia son una realidad y se han conseguido sin importar el sacrificio del pueblo.
Debemos felicitarnos por lo que se ha construido y permanecer unidos porque ahora son muchas las caras que asumen los enemigos de nuestra libertad, de nuestra autonomía, de nuestra soberanía y de nuestra independencia, de nuestro país, de nuestra nación.
¡FELICIDADES, MÉXICO!





















