En nuestro país y en buena parte del mundo se sabe que la siembre, comercialización y distribución de la mariguana es un gran negocio y que, organizados – por lo que se llama delincuencia organizada –  a su amparo se han creado emporios, riqueza, fortunas y desagracias y hasta disputas de poder; está muy presente el caso de nuestro país, en donde, según investigaciones extranjeras, y propias, se libra una guerra de baja intensidad y en los Estados Unidos –el mayor mercado mundial para los estupefacientes, y por desgracia, nuestro buenos vecinos – el asunto de los narcóticos es una empresa de Clase Mundial, destacan su organización, pero también, su  corrupción, su alta capacidad organizativa, de fuego y de correr a las esferas de seguridad y justicia, tanto allá, como aquí y en todas partes. En realidad es un cáncer, porque los gobiernos lo han favorecido: en tanto más se combate, más se encarece. Mientras es el centro de políticas públicas para combatirla, atacarla, más capacidad de corrupción y de organización muestra y son sonados los casos de complicidad, filtración y corrupción que se conocen. En nuestro país están bajo arresto – y sujetos a investigación – casi una decena de militares de altísimo rango en le SEDENA.

Han sido muchas las voces que expresaron la conveniencia de legalizar la siembra y comercialización de la mariguana y siempre se la misma respuesta: No es recomendable.

Mas las cosas pueden cambiar y este giro lo inició la hermana república de Uruguay… “José Mujica, presidente de Uruguay,  envió la semana pasada al Congreso proyecto de Ley que busca regular la producción y venta de la hierba. Afirma que regulando en la forma en que se está proponiendo el mercado de mariguana, vamos a lograr avanzar en el desarrollo a futuro del mercado de otras drogas… miramos el drama mexicano, el drama centroamericano, percibimos ese horror y no queremos ese escenario en los países del sur…partimos de que sustancias como la mariguana puede tener legalidad controlada por el Estado, ya que le estamos sacando de la mano a mucha gente mafiosa un negocio muy bueno”.

La iniciativa prevé que el gobierno tenga fuerte presencia en la regulación de la producción y se inclina por una regulación y producción en el ámbito del propio  Estado y este  se haga cargo de la venta de mariguana y legalizará, así, parte del mercado de estupefacientes; habilitará ciertos comercios expendedores de cigarrillos de mariguana los que serán de venta libre, pero no a menos de 18 años ni para extranjeros y generará redes de distribución y elaborará registro de consumidores y establecerá el precio de los cigarrillos.

La iniciativa será presentada en el Congreso en donde el partido del presidente Mujica es mayoría natural.

Ahora falta la cuestión política: Los Estados Unidos y  su ariete, la Organización de los Estados Americanos – OEA -. Habrá que ver si la soberanía de Uruguay basta para que esta inminente ley soberana de Uruguay entre en operación.