Lo que desde lejos parecía una aplanadora y rodar en línea recta con viento en popa, parece, únicamente parece que se descompuso y encontró zona de curvas y algunas piedras en el camino: MoReNa, el partido del Movimiento de Regeneración Nacional está en una situación de crisis que, sin el efecto mariposa, podría afectarle y descomponerle la ruta hacia las guirnaldas del triunfo en las elecciones del año próximo: Ricardo Monreal Ávila (el compañero del alma y de la aventura del desgarramiento del PRD, de Andrés Manuel López Obrador, delegado en Cuauhtémoc, la delegación emblemática de la ciudad de México) está muy distanciado del líder de MoReNa, Andrés Manuel López Obrador y no se hablan.
Ya no hay unidad, tan necesaria en estos momentos.
Y esta separación-desgarramiento no es por una bagatela: la candidatura a la jefatura de gobierno de la ciudad de México, proceso electoral que sería el año próximo, pero que por los escenarios de la misma ciudad capital, era casi seguro, puro formulismo, que el triunfador fuera el candidato del partido MoReNa.
Todo se genera proe l procedimiento para la designación de su candidato: una encuesta, que fue tan secreta, que nadie supo, quién la realizó, a quienes se encuestó, qué cantidades fue consultada y que procedimiento y técnica de manejo de datos fue utilizado, así como su muestra y margen de error…. ¡Nada! Puro secreto.
Siendo así, la desconfianza, el sospechosismo y la especulación estuvieron presentes y aunque MoReNa muy atrasadamente proporcionó la metodología, resultados y demás detalles de la encuesta.
De conformidad con la secreta encuesta, en el primer lugar ubicó Claudia Sheinbaum; posteriormente a Martí Batres y en tercer lugar va Ricardo Monreal Ávila que ya se sentía no so9lo candidato sino jefe de gobierno de la ciudad de México.
El pasado lunes 28 de agosto pasado Ricardo Monreal circuló video en redes en el cual seleccionamos los señalamientos siguientes: Corregir los errores y enmendar las acciones que tomaron al momento de elegir al coordinador de organización del partido MoReNa en la ciudad de México…No es osadía pedir transparencia para combatir opacidad y parcialidad en la encuesta realizada hace 15 días en la capital…no es una osadía ayudar a disminuir la opacidad y la parcialidad. No es osadía, un poco de autocrítica sobre las acciones y decisiones tomadas. No es osadía corregir los errores y enmendar las acciones incorrectas tomadas por la comisión política y el comité de encuestas. No es algo inmoral o antiético, puesto lo único que se busca es lograr fortaleza para todos aquellos que buscan nuevas formas de hacer política. La legitimidad del proceso es clave, no solo para la ciudad de México, sino en todo el país…no solo se trata de la encuesta, en el fondo, por lo que realmente estamos reflexionando es sobre la transparencia, democracia, equidad electoral y legitimidad política, así como la ética personal. Lo más apreciable que tengo en mi vida es el honor y la dignidad























