La sociedad nacional está ya en la antesala de la campaña electoral federal, en la que se renovará el poder Ejecutivo Federal, el H. Congreso de la Unión, en sus dos H. cámaras – 300 diputados por el principio de Mayoría Relativa y 200, por el principio de Representación Proporcional-listado regional-más comúnmente llamados de Partido y 128 Senadores de la República – 64, por el principio de Mayoría Relativa, 32, por la figura de Primera Minoría y los restantes 32, por el principio de Representación Proporcional-listado regional-más comúnmente llamados de Partido -.

En otras palabras se renovará en dos terceras partes, los poderes republicanos de la Unión y, como efecto, la mayoría de las instituciones Federales y mexicanas, así casi la mitad de los poderes Ejecutivos estatales y sus respectivas soberanías de los H. Congresos locales y las H. presidencias municipales de los H. Ayuntamientos de los estados en los cuales habrá elecciones.

Momento de cambio político y, acaso, generacional.

Dado que la llamada política es circunstancial y que la legislación constitucional y electoral considera la figura de candidatos independientes tanto para la titularidad de los poderes Ejecutivos – Federal, estatal y municipal -, así como a las dos H. Cámaras del H. Congreso de la Unión – muchísimas personas que se sienten protagonistas de la política nacional – estatal y municipal- andan desatadas, sin faltar Andrés Manuel López Obrador – y acaso Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, que está por confirmar – y esperando repetir el hecho de Alejandro, El Bronco, Rodríguez, gobernador independiente, del estado de Nuevo León, Alfonso Martínez Alcázar – presidente municipal independiente de Morelia – y de Pedro Kamamoto, diputado local independiente, en Jalisco, están súper motivados porque la legislación tiene una laguna o una interpretación a modo.

Una de estas, con, dizque, proyección e interés nacional es Rafael Moreno Valle, exgobernador de Puebla, por el partido acción nacional, quien abre sus opciones: A.-Como candidato del PAN. B. Como candidato independiente y C. Como candidato encabezando una coalición – de partidos-fuerzas-corrientes y organizaciones sociales no gubernamentales – Para cuya figura, ya se terminó el tiempo legal, sin embargo está llevando agua a su molino.

Afirma: un gobierno de coalición en el 2018 es la única vía para hacer frente al descontento social, al enfrentarnos a un sistema político que se ha agotado en todos los ámbitos del poder…es tiempo hacer a un lado las diferencias ideologías para establecer un proyecto de visión de largo alcance que sirva de base para la conformación de un frente amplio…la próxima administración deberá ser un gobierno de coalición que sirva como punto de partida para replantear un nuevo régimen de Estado, plural, incluyente, abierto y respetuoso de la ley…para lograrlos, se deberán promover las mejores prácticas democráticas, para elegir a la persona que lo encabece, sin vetos y sin exclusiones, donde se diseñe un proceso de elección equiparable…la agenda de cambio sea dictada por la sociedad, rompiendo el cerco de los intereses personalistas o unilaterales, porque el populismo y la demagogia son los peores enemigos del progreso…en las democracias los partidos no pueden ser propiedad de una persona, porque los líderes mesiánicos deben dirigir sectas, no gobiernos.