Acaso sean otros tiempos o son otras las circunstancias político sociales, pero deba llamar la atención las cosas que suceden en nuestro hábitat social.

Es indudable que somos una nación, un Estado, una República – con tres poderes representados y en funciones – y una sociedad de instituciones y que, es el ideal, que vivimos en un Estado de Derecho y en el que impera el Derecho y que nadie está – o debe estar- por encima de las leyes.

Y por otro lado, que cada poder tiene su campo de competencia y sus atribuciones, funciones y responsabilidades y, además, estructuras técnico administrativas operativas y en operación para alcanzar los objetivos de políticas públicas para servir a la sociedad.

De ser así de cierto – y debe ser cierto y en funciones, sino seríamos una nación en plena anarquía y desorden y no regulado por leyes -, cada poder debe respetar la autonomía de sus funciones.

Sirve lo anterior por la información en relación con lo siguiente: El H. Congreso del estado, la Comisión de Cultura de la actual legislatura organizó y realizó el diplomado nominado como “Fortalecimiento de la educación artística”.

Dice la nota que “se organizó con el objetivo de fortalecer la metodología didáctica de maestros de educación artística, así como la de creadores artísticos que desarrollan actividades de enseñanza”. Y se precisa la co0nxcepción organizativa de dicho módulo.

Dicho diplomado inició en la capital del estado – Morelia – y será programado para varios municipios y, si la demanda lo determina, se repetirá en la ciudad capital.

Esquemáticamente se ve aceptable, pero, ¿son funciones del H. Congreso? ¿La Comisión de Cultura de la actual legislatura del H Congreso tiene competencia y atribuciones para esa actividad académica y de difusión de la cultura? ¿Y la secretaría de Educación Pública no ha cubierto con competencia y eficacia esta actividad metodológica – de educación artística? ¿El H. Congreso local no está invadiendo campos que no son de su competencia? En última instancia ¿por qué no propone una revisión-evaluación de la eficacia y suficiencia de estas acciones en la instancia correspondiente?

Con otra perspectiva, esta acción de la Comisión de Cultura del H. Congreso ¿Está invadiendo o diciendo que no se cumple la función de la UMSNH de difundir la Cultura? ¿O de la secretaría de la Cultura? ¿Se muestran inhabilidades, ineficiencias, insuficiencias y/o ineptitudes en las secretarías, tanto de Educación Pública como de la Cultura?

O más simple, ¿por qué el H. Congreso hace esto y pierde el tiempo – se pone a trabajar en algo realmente necesario – y recursos financieros? ¿Por qué no se dedica a conformar leyes que requiere la sociedad para superar las condiciones de inseguridad, desempleo y desplome de la vida social en convivencia?