NO CREO QUE NUESTRO PAÍS NECESITE TANTOS CAMBIOS. LA GENTE NO PIDE TANTO. LO QUE LA GENTE PIDE ES QUE HAYA HONESTIDAD EN EL GOBIERNO, QUIERE ELECIONES LIMPIAS. QUE SE CUMPLA CON LAS LEYES. QUIERE QUE QUIENES OCUPEN LOS CARGOS PÚBLICOS SIRVAN AL PUEBLO Y NO SE SIRVAN DE LOS PUESTOS; QUE QUIENES GOBIERNEN NO SE ENLODEN CON DELITOS Y COMPLICIDADES. PIENSO QUE SE DEBE GOBERNAR Y NO MANDAR. DR. SALVADOR NAVA, CITADO POR MANUEL CAMACHO SOLÍS, EN CAMBIO SIN RUPTURA.
Los resultados definitivos – electoralmente, hablando – de las elecciones realizadas en los estados de Coahuila, estado de México, Nayarit – generales – y para elegir presidentes municipales de los H. Ayuntamientos de Veracruz, me animan a escribir estas líneas.
1° Aunque lo dude la mayoría de los ciudadanos, lo vivido el domingo 4 del presente en esos estados es muestra de que vivimos una democracia y que, además, todo lo que pasó – compra de votos, operaciones cemento, tamal, desayuno, tinaco, TC bancarias, spots fuera de norma, etc. – pasó por esa misma democracia: todos los partidos – ante la flexibilidad, ciencia y paciencia de las autoridades y el encaje legal electoral – violaron la ley. Ahí están las instituciones procuradoras y administradoras de justicia electoral y deben trabajar. Que hablen, que actúen. Es su tiempo.
2° Tendremos una democracia madura cuando todos los protagonistas – partidos y personajes – acepten el resultado de la elección, bien sea su derrota o su sustentable victoria. No es posible continuar definiendo nuestro destino político en las calles. Hemos construido instituciones; somos un país y una sociedad de instituciones. Como país y como sociedad nos es sumamente difícil configurar un régimen-sistema democrático cuando los competidores no aceptan los resultados tenidos con las acordadas reglas del juego y declarar que únicamente se es válida y democrática una elección si gané yo-mi partido.
3° Un hecho grave es que ya no cuenta el sufragio. Ahora el voto que cuenta, y es definitivo, es el de la Sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. El problema es demostrarlo para eso está la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral.
4° Los resultados difundidos –tanto por los PREPs, como el conteo oficial – muestran que otra vez, como ha sido una constante en todos los procesos electorales federales y locales desde el 2000– podría ser desde 1994, pero esa elección fue atípica, aunque fue el parteaguas en la política nacional -, gobernarán las minorías más grandes y en la representación popular – congresos locales -, igualmente: habrá representantes populares elegidos y electos por las minorías más grandes.
5° Hasta el momento – e incluso cualesquiera que vayan a ser los fallos de las salas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación – lo triunfadores gobernarán y representarán, en los H. congresos locales soberanos, teniendo en contra la mayoría de la sociedad-padrón electoral, respectiva. Ninguno de los triunfadores superó la línea del 35% de los votos recibidos-válidos, hecho por el cual, de entrada, será legal su elección, pero ¿tendrá legitimidad social?
6° A este tipo de gobiernos-ejecutivos se ha llamado Gobernar con Minorías y sobre este modelo ya circulan varios textos que lo ensalzan y/o lo denigran, pero lo cierto es que, por el momento, ésta es la modalidad en los países con pluralidad político-partidista y diversidad ideológica y con ella los tiempos de los partidos políticos hegemónicos terminaron, y ¡quién sabe cuándo regresarán!
7° Excepciones son los Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, que por sus historias, formatos y prácticas democráticas, sistemas políticos y prácticas electorales, se cocinan aparte, siendo aun dos repúblicas – Estados Unidos y Francia – y una monarquía constitucional y sistema parlamentario – Gran Bretaña (ahora Theresa May conformará una coalición de minorías para gobernar, pero ella está en el poder). –
8° Esta forma de gobierno está permitiendo-favoreciendo el acceso al supremo poder político a las minorías que construyen alianzas, coaliciones, que no son nuevas y un ejemplo de lo anterior es Salvador Allende, que llegó, hace casi cincuenta años, al poder en la república de Chile con una alianza popular. Actualmente con este formato de alianzas político partidista están Alemania, Grecia, Portugal, Italia, Japón, Argentina, Chile y otros más. Está sumamente claro que los partidos políticos ya no ganan las elecciones si van a la competencia política solos, y sólos. Prácticamente en todo el mundo político con sistema-régimen pluripartidista y de representación proporcional, ya no funcionan, ya no ofrecen resultados sociales confiables, ya no hay resultados electorales ni candidatos triunfadores que superen la mayoría natural: la mitad más uno.
9° Estamos viviendo una democracia partidista-electoral teniendo, parece ser, como modelo al formato español. En España los partidos tradicionales fueron superados por los partidos políticos emergentes y jóvenes: caras nuevas, visiones y percepciones nuevas, a los problemas de siempre, frase que se reeditó en las recientes elecciones de abril-mayo pasados, en Francia y que ahora es un movimiento político nacional – Nación en Marcha – con poder que podría consolidarlo en las elecciones de este junio para conformar su Asamblea Nacional.
10° ¿Quién ganó? Ganó la civilidad, la madurez política. En cuestiones de poder, el PRI ganó 2 de 3 y fue barrido en las municipales Veracruz; lo más evidente ¿grave? es que su piso electoral, su voto duro, no se manifestó. Más demostrativo: en el estado de México perdió poco más del 40% de votos, comparándola con la elección de hace 6 años; en Coahuila, Nayarit y Veracruz, se evidenció lo mismo: retracción de su voto duro, de su piso electoral. El PRD está única, y solamente, focalizado en Michoacán y en Veracruz. El PAN ganó en alianza, mas se desplomó en el estado de México, perdiendo su cinturón electoral: Naucalpan, Tlalnepantla, Villa del Carbón, Atizapán de Zaragoza. MoReNa, salvo Veracruz y focos del estado de México y de la ciudad de México, no existe, hasta el momento.
Coincido, en principio, con Manlio Fabio Beltrones, Diego Fernández de Cevallos y otros de la comentocracia: ante el riesgo de que el próximo presidente de la República cuente con apenas el 15% del apoyo ciudadano (pero NO con su recomendación: se hace necesario implementar gobiernos de coalición para dar estabilidad, certeza jurídica y crecimiento económico. (Tampoco en su vaticinio🙂 Es el camino hacia un México moderno.
Razones: un gobierno de coalición sería un co-gobierno entre políticos y partidos y se repartirían como botín, la administración pública y sería lo mismo: el pueblo, el elector, la sociedad, no participaría, no la tomaría en cuenta.
Lo moderno, lo contemporáneo, lo necesario, lo funcional: son: 1°.-Los candidatos independientes a los poderes legislativos de los estados y al H. Congreso de la Unión. Abriría el sistema político partidista. La sociedad, vía electoral, debe arrebatarle el monopolio del acceso al poder a los partidos políticos. 2°.-La Ratificación de Mandato. El pueblo-sociedad-elector debe contar con instrumentos políticos-jurídico-electorales para corregir sus errores de elección y despedir a quienes no sirvieron a los intereses de la sociedad. Tiene ese Derecho. Así de simple y 3°. La Segunda Vuelta: daría certeza, legalidad y legitimidad al que resultara electo en esta segunda consulta electoral. Y los partidos políticos podrían pactar alianzas y coaliciones, pero consultando a sus militantes y así, con el respaldo de sus militantes, acudir a las urnas de la Segunda Vuelta. Ahí está Francia.






















