Hoy es Primero de Mayo, el recordado Día del Trabajo, Día del Trabajador y casi como siempre los trabajadores saldrán a la calle y marcharán en defensa de sus derechos, en agradecimiento de las conquistas laborales – que son un recuerdo del glorioso ayer – y en rechazo de las políticas públicas que les afecta y les disputan-pichicatean derechos y beneficios de ley.
Este día es una muestra-ejemplo de lo que es el llamado Movimiento Obrero: un acto oficial, de la federación -, casi en secreto, en Petite comité; otro acto-marcha organizada por las uniones, federaciones y organismos representativos de los obreros vinculados al corporativismo político y una marcha-acto de protesta organizado por los organismos representativos del llamado sindicato libre; estos dos grupos se distribuyen por áreas y rutas viales, paralelas, pero no se reúnen, por lo que es muy difícil que choquen, aunque existe la posibilidad.
En los estados y municipios será algo parecido, toda proporción guardada.
Además, este día sirve de comparación para mostrar los liderazgos, de los cuales están carentes todas las organizaciones laborales, hasta los de la oposición: La CTM, la CROC, el Congreso del Trabajo, el SNTPRM, STERM, todos, todos son puros membretes en los cuales no existe la renovación de personajes ni de protagonistas políticos y que, en realidad, ya no representan los intereses de los trabajadores, ni los de las empresas y si del Estado, lo que ha traído inmovilidad, lo que posibilita que todo siga igual.
Por otro lado se mostrará que la base laboral, la masa, es eso: masa y como masa es maleable, dúctil y toma la forma que se quiera dar y se ordene: no existe formación, capacitación, superación, espíritu de clase. Lo único que se tiene es fuerza.
Curiosamente, ahora son los tiempos en los cuales las propuestas de mejora salarial surgen de los patrones- como la propuesta de Miguel Ángel Mancera de fijar el salario mínimo en $ 80.00 y, recientemente, que se le incrementen $ 14.00; ni siquiera de los partidos políticos, menos de los sindicatos obreros o de los trabajadores.
En estos tiempos económicos, en los cuales se nota la importancia definitiva del factos capital, este día se muestra la fuerza del factor Trabajo: dividido, por lo tanto débil y carente de liderazgos y de representaciones políticas en los partidos políticos y en los H. Congresos locales y en el H. Congreso de la Unión, así como, también sin ideas y sin propuestas para consolidar y/o incrementar viejas conquistas, contantemente amenazadas y debilitadas por la presión de los llamados factores reales de poder, poder que ya no está en los trabajadores, sobre cuyas espaldas descansa la estabilidad social y que son quienes realmente realizan el esfuerzo de producir la riqueza que malamente se distribuye y de la cual solo le dan, miserablemente, migajas.
¿Realmente existe algo en el horizonte laboral, legislativo hay algo para celebrar en este día?






















