En nuestro mundo, México, sorprenden las declaraciones de los funcionarios de la Asociación de Banqueros de México y no porque sean ilegales, delictivas, sino porque en una realidad económica controlada por las regulaciones del Salario Mínimo Nacional, cuyo incremento para este 2017 no llegó, y menos rebasó el 5% – con todo y con la peregrina y muy buena intención de llevarlo a los $ 80.50 – OCHENTA PESOS, 50/100 M.N. -; realidad económico laboral caracterizada por crecimiento inusual d del autoempleo y/o del empleo informal con su complemento con alta oferta de mano de obra, mínima demanda de oferta trabajo para mano de obra calificada y, como complemento, con bajos salarios y carentes de prestaciones sociales de ley, las informaciones sobre las ganancias obtenidas por los bancos, como instituciones financieras, son, realmente, una ofensa y hasta un total desprecio por la realidad y pro sus cuentahabientes.
El hecho económico de que esas instituciones financieras en el trimestre que terminó el 31 de marzo, hayan logrado en conjunto, ganancias por el orden del 80% es escandaloso y muestra cómo el poder del dinero rompe todos los cauces y controles de la moral, en pos de una ganancia, que sin bien está autorizada – es legal -, es inmoral.
(Esta declarada ganancia – 80% – cuando transcurre el 25% del año 2017, indica que los bancos del país, en conjunto, tendrán al término del año, una ganancia del 320% en comparación con el año anterior, 2016. Se ejemplifica. Partiendo del supuesto siguiente, por supuesto, hipotético, si en 2016, el sistema bancario nacional tuvo, en promedio, una ganancia de $ 100, 000,000.00 CIEN MILLONES DE PESOS, 00/100 M. N., en este año, 2017, tendrán, en promedio, todos e individualmente, una ganancia de $ 320,000,000.00 TRESCIENTOS VEINTE MILLONES DE PESOS, 00/100 M. N., más, es decir, sumando, serían $ 420,000,000,000.00 M. N.)
Lo anterior no debe ser legal, mucho menos justo y la culpa y responsabilidad es de los integrantes del H. poder Legislativo – el H. Congreso de la Unión – que autorizan tantas comisiones por tantos servicios bancarios que, además, deberían ser gratuitos -, tan altas y los intereses que se complementan con los montos de los intereses moratorios. El los bancos cobran por todo, hasta por expedir cheques, por los cheques no fondeados y hasta por los posfechados, así como por la expedición de tarjetas de crédito.
Este tipo de ganancias son muestra de un amplio y profundo desprecio por la realidad.
Lo que al sistema bancario nacional le importa es que haya ganancia y si son exorbitantes, siendo legales, ¡Poco importa!
Un hecho que matiza aun más esta situación es que el 85% de las instituciones bancarias son extranjeras y su matriz está en el extranjero.
Aunque es una utopía, la banca debería ser nacionalizada.





















