La tercera estrella del año 2016 es lo que el clamor popular llama gasolinazo, porque de golpe y porrazo en las estaciones de servicio, franquicias y concesionarias, por acuerdo de las autoridades nacionales – hacienda, Secretaría de energía y economía -, no nada más subieron el precio de los combustibles más de dos pesos por litro al servirlo: lo liberaron.
Todos pusieron el grito en el cielo y muy difícilmente la administración se quitará este San Benito: estar e ir en contra de la economía popular
En editoriales anteriores hemos presentado varios puntos de vista entre ellos, que el gobierno de la República, el Estado mexicano, le atino, como hace una generación con el precio del azúcar, para entrar en una espiral inflacionaria.
Día a día la pulsión nacional sobre este asunto, crece y crece y las manifestaciones se desbordan y rompen la mesura y llega el vandalismo y la violencia y se llega hasta los detenidos por los hechos, lo que no es natural, porque ¿si fueran otros los grupos – CNTE-estudiantes de normales- estudiantes -, habría detenidos? Algunos partidos políticos ahora sí, ya sacaron las manos – PAN y PRD – y encabezan algunas manifestaciones y el partido MOvimiento de Regeneración Nacional argumentas que su representantes populares fueron los únicos que no votaron a favor de ese aumento a los combustibles, lo cual no se cierto. Es falso.
Ahora vayamos por partes: desde el mes de octubre cuando, el Ejecutivo presentó sus proyectos de presupuestos de Ingresos y Egresos TODOS los partidos políticos representados en el H. Congreso de la Unión sabían que ahí estaba propuesto la liberación de los precios a los combustibles – lo que significaba no sólo un aumento – y NINGUNO dijo nada para oponerse y ese era el lugar y el tiempo para oponerse.
¿Por qué hasta ahora se dicen inocentes e ignorantes?
El Estado mexicano NO dará marcha atrás. Es posible, pero muy difícilmente lo hará. ¿Qué hará, en este caso?
Paliar algo de las circunstancias adversas y de imagen: proponer programas de austeridad, recortes de personal, disminución de salarios, etc., etc., medidas y acciones que desde tiempo inmemorial – que se recuerde, Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox y Luis Felipe Calderón Hinojosa – se han propuesto, pero nunca se ha mostrado su aplicación ni sus resultados en términos de beneficios para el pueblo. Sirva de ejemplo y comprobación lo que hasta el momento se ha informado: reducciones de salarios, de prestaciones, etc.
Por otro lado, ¿qué hará el Estado-gobierno con las manifestaciones y con los detenidos? ¿Aplicará la ley, los contendrá, los soltará, los suprimirá, los…? Difícilmente los disuadirá e, igualmente, difícil, el Estado dará marcha atrás. Se hará lo más simple: dejarlos, darle largas y cansarlos…A ver quién se cansa primero. El gasolinazo es y será un hecho. Todo el Estado gana, pero pierde el pueblo.






















