En estos días – muy recientes – en el sector minero sucedieron desgracias en las que los trabajadores mineros resultaron perjudicados: En Múzquiz explotaron dos pozos mineros– con instalaciones de la época Bíblica de los egipcios y que se modernizaron un poco en la Colonia, pero que en la práctica no han cambiado nada – con saldo de casi veinte muertos, sin contar los heridos, lo que obligó a las autoridades de los sectores de economía, de trabajo y previsión social, y de gobierno del estado de Coahuila a realizar declaraciones que no resuelven el asunto central: Trabajo sin condiciones de seguridad para los mineros, áreas de trabajo sin supervisiones de seguridad, empleos muy mal pagados y con mínima seguridad social, empleos mineros sin equipo de seguridad y bajísima prima de seguridad social y, complementariamente, minas – en realidad pozos, agujeros – sin autorización, sij concesión en regla, sin permiso.
La extracción de carbón es una actividad riesgosa, por lo que debe realizarse bajo muy estrictas normas de seguridad y seguir procedimientos para prevenir condiciones inseguras que generen accidentes, como todos los que han pasado, ayer, hoy y, seguramente, mañana…
Todo lo anterior es muestra de que los empresarios – TODOS -, particularmente los del sector minero – particularmente de los minerales y terminados ferrometálicos, así como los preciosos e industriales – tuvieron un incremento en sus precios internacionales y ganancias, hacen lo que quieren, sin permiso, sin concesiones y no les importa lo que suceda, total, lo arreglan con un billete, por abajo, o sobre, de la mesa.
Como efecto de estos dramáticos sucesos, las autoridades del sector – secretarías de economía y de trabajo y previsión social – emitieron catorce suspensiones de actividades y dieciocho provisionales en centros de producción minera de la región carbonífera del estado de Coahuila, por incumplimiento a las normas de seguridad, concediéndoles 30 días naturales a las empresas para que subsanen las fallas encontradas; a los trabajadores se les respetarán sus derechos laborales: recibirán sus salarios y demás prestaciones.
Bruno Ferrari – secretario de economía -informó que las empresas deberán enviar a la secretaría de economía información sobre sus títulos y concesiones que utilizan y que, además, deberán actualizarlos. Lo anterior muestra que la secretaría de economía – y complementariamente, la de trabajo y previsión social – carecen de información sobre, aproximadamente, del 85% de las minas en todo el país. Únicamente un dato indicador: En Coahuila operan, por lo menos, 150 pozos de este tipo, por lo que las 32 suspensiones son el 20% de ese total “conocido por el accidente” – sino ¡ni en cuenta! Nadie se daría cuenta.
Condiciones laborales como éstas son características en el país y aun así, el sector patronal desea modificar la Ley Federal del Trabajo para contratar bajo esas condiciones de seguridad laboral, salarios, derechos y prestaciones: Ahora pretenden, para modernizar al sector, contratar por horas, desaparecer los contratos colectivos y contratar libremente y despedir libremente, desaparecer el formato del derecho de Huelga y desaparecer la repartición de utilidades y en base a declaraciones de la COPARMEX – los patrones de México – en breve habrá reformas estructurales: Laboral y hacendarias.
Y luego se quejan de la existencia de sindicatos como el de Napito Gómez Urrutia.






















