SIEMPRE HABRÁ INDIVIDUOS QUE TENGAN LOS REQUISITOS QUE LA LEY ESTABLECE COMO MEDIO SIN TENER LAS CUALIDADES QUE ELLA BUSCA.; CON ESTO HAY PARA UNA MALA ELECCIÓN…ASÍ COMO EXISTEN ENTRE LOS QUE LA LEY ADMITE ALGUNOS QUE NO SON DIGNOS DEL SUFRAGIO, SE ENCUENTRAN EN LOS EXCLUIDOS QUIENES SEAN SOBRADO MERECEDORES DE ÉL…LO MEJOR ES, PUES QUE, NOS SEPAREMOS DE LA RUTINA Y RECONOZCAMOS LA VERDAD. MARIANO OTERO. VOTO PARTICULAR RESPECTO DEL ACTA CONSTITUTIVA Y DE REFORMAS DE 1847.
Un conocido me buscó y llamó telefónicamente. Quería conversar conmigo. Se propuso día, lugar y hora y hubo acuerdo. Nos encontramos y dialogamos.
Charlamos sobre mi anterior entrega: los candidatos independientes.
Él sostuvo que sí deben presentarse y ganar los candidatos independientes para titulares del poder Ejecutivo, amén de los independientes para los puestos de representación popular, bien sea como regidores para los H. Ayuntamientos, como diputados a los congresos locales y al H. Congreso de la Unión – diputados federales y senadores de la República -, pero que lo más importante de todo son los candidatos independientes para titulares del poder Ejecutivo.
Le puse los ejemplos del presidente municipal de Cuernavaca – no quise ejemplificar con el presidente de Morelia, para no llevar agua al molino ni sensibilizarlo, pues esta persona votó por él – y del gobernador de Nuevo León, Alejandro, El Bronco, Rodríguez.
Cuauhtémoc Blanco Bravo tiene infinidad de problemas políticos, jurídicos y laborales – además de los personales dada su personalidad y perfil psicológico – y aunque fue propuesto por un partido local rompió lanzas con él y su dirigencia y prácticamente no tiene nadie quien lo defienda y carece de blindaje político partidista y está expuesto hoy, y estará mañana y pasado mañana, a todos los vendavales de la política y de sus intereses y, además, tiene en contra a Graco Ramírez, el históricamente subversivo y ahora gobernador del estado de Morelos.
¿Cómo saldrá del conflicto sobre su contrato con el partido político con quien se vinculó para ser candidato?
¿Cómo resultará del caso de pago de sus deudas personales – anteriores a su toma de posesión como presidente municipal – con cargo a las finanzas municipales?
¿Saldrá inmaculado de los conflicto laborales iniciados por los ciudadanos que despidió unilateral y autoritariamente?
¿Cómo estará dentro de la ola de inseguridad que se vive en Cuernavaca?
Cuauhtémoc Blanco DEBE TENER UN PARTIDO POLÍTICO QUE LO CUIDE, PROTEJA, RESPALDE Y LO BLINDE.
¿Y Alejandro, el Bronco, Rodríguez?
Así le está yendo. No ha podido programar y realizar nada. Carece de políticas públicas de gobierno. Se la pasa hable y hable, levanta mucho polvo, pero no está haciendo nada, salvo polvo y gastando saliva y así aspira a ser candidato independiente para la titularidad del Ejecutivo Federal. ¡Dios nos libre!
Se dice que con Alejandro, el Bronco, Rodríguez, pasó lo que puede pasar con los candidatos independientes: acuerde con fuertes núcleos de poder económico – lo menos malo, dentro de lo peor -, como se dice que él lo estableció con uno de los grupos industriales más fuertes-poderosos de ese estado, y de todo el país, y que es el que le sugiere-indica lo que debe hacer. Si bien la economía y el dinero lo es todo, en política no todo se resuelve con dinero: se debe saber cuándo, cómo, dónde y con quién, además de cuánto.
En cambio al que le está yendo de perlas es al joven Kamamoto, diputado independiente al H. Congreso de Jalisco… el único pero es que está solo. Es un voto contra todos y así no se puede, ni se debe.
Coincidimos que los candidatos independientes son partidos individuales – tal como lo considera José Woldenberg en MÉXICO: LA DIFÍCIL DEMOCRACIA , Taurus 2013 – que no se atreven a decir su nombre. Como se sabe, los partidos, siendo connaturales a la política actual y a las elecciones y a la dinámica de los Cuerpos legislativos-congresos, aun tienen el monopolio de acceso al poder de representación del pueblo y son necesarios para la reproducción-repetición de un régimen democrático: organizan a quienes – en el ideal de los casos – desean-quieren participar en política, ofrecen un ideario y dotan de signos de identidad; son plataformas de lanzamiento de candidaturas a los distintos niveles de representación: Legislativo y Ejecutivo -; son, en otro ideal de los casos, referentes del debate público y permiten y usufructúan la dinámica parlamentaria.
Y esas funciones político partidistas también las pueden realizar los candidatos independientes, pero lo hacen en condiciones adversas, desequilibradas, desiguales
Mas también se sabe – y en estos también coincidimos – que existe una brecha, barranca honda y profunda – dijera Paco Malgesto -, distanciamiento entre sociedad y partidos y que en la mayoría de los casos sus candidatos carecen de representatividad social: ya no representan a los grupos ni a las clases sociales que se señalan en sus documentos básicos y que tienen mala fama y generan enojos, pero, en el fondo, hasta el momento, son insustituibles, porque los candidatos independientes, son un partido político de, inicialmente, un solo hombre que buscará ocupar un puesto de representación popular, en congreso – local o federal -.
Ahora bien, también coincidimos, si varios ciudadanos buscan ser candidatos independientes a las presidencias de los H. Ayuntamientos, de las titularidades del poder Ejecutivo estatal, o Federal – sería magnífico -, pero pulverizarán.-atomizarán los votos y ganará el partido con la minoría más grande y los escenarios actuales de cerrazón, de concentración, de absolutismo feudal y centralismo del poder no cambiará; continuarán llegando personas ungidas con los votos de la minoría más grande, construirá con pactos- acuerdos – mayorías artificiales y, otra vez, se lanzará-echará sobre las finanzas y propiedades del estado y se lo apropiará como botín.
La llave la tienen los candidatos independientes a los puestos de representación en los poderes Legislativos – locales y federales.
Nos Imaginamos, en el caso de Michoacán – 40 representaciones populares, 26 por el principio de mayoría relativa y 16 por listado de representación- de partido pues –: que se vayan a presentar candidatos independientes a 20 o más distritos, de los 24 existentes.
Muy posiblemente resultarían una cantidad nada despreciable – no podemos vaticinar la cantidad, pero es deseable – de diputados independientes electos que, se podría decir y es lo deseable –: servirían de peso y contrapeso a los otros grupos partidistas, siempre y cuando se unan y formen un bloque y deberán formar parte de la dinámica política de la legislatura en el congreso local y, aquí está el eje del asunto: ¿Serán congruentes con ese momento o caerán en lo mismo de los mismo y no tendrían caso su existencia y función independiente? El trabajo legislativo y su dinámica, serían otros: el voto por bloques parlamentarios podría irse adelgazando y los equilibrios actuales – sus fórmulas cuantitativas tendrían otro factor: el independiente.
Ahora nos imaginamos una cámara de diputados federales – 500 curules. 300 por Mayoría Relativa y 200 de partido y que se presenten candidatos independientes en por lo menos 200 distritos federales; daría una cantidad respetable de diputados independientes que, igualmente, rompería la rutina y al inercia dando otra dinámica al trabajo legislativo de la cámara de diputados federales.
Lo mismo pasaría con cámara de Senadores: de 32 fórmulas dobles, que se presentarán en 20 estados, podría darse una cantidad nada despreciable que rompería los corsettes de ahora y habría una dinámica diferente y una nueva esperanza para abatir los absolutismos, centralismo y egoísmos político partidistas.





















