Aquello amenaza que expresó en Donaldo Trump relativa a que, si el resultado electoral le era adverso demandaría un recuento electoral –casilla por casilla y voto por voto – se cumplirá, pero no es una acción demandada por Hillary Clinton, ex candidata presidencial por el partido demócrata, ni mucho menos por Donaldo Trump, hasta el momento candidato presidencial electo.

A 18 días de haberse realizado la elección en los Estados Unidos, las autoridades del estado de Wisconsin, confirmaron que, a petición de la candidata a la presidencia de la República por el partido Verde, Jill Stein, se llevará a cabo el recuento electoral por “sospechas de posible manipulación de los resultados electorales”

El administrador de la Comisión Estatal Electoral, Mike Haas informó que minutos antes de que venciera el plazo constitucional para presentar la demanda, la candidata Stein la entregó. La candidata Stein quiere asegurarse de que los ciberpiratas no alteraron los resultados electorales y que ACTUABA DEBIDO A EVIDENCIAS IRRESISTIBLES DE ANOMALÍAS EN LA VOTACIÓN Y QUE EL ANÁLISIS DE DATOS HABRÍA INDICADO DISCREEPACIAS SIGNIFICATIVAS EN LOS TOTALES DE VOTOS.

Aunque dicen que en cuestiones policíacas y políticas no existen las coincidencias, un grupo de informáticos y abogados, entre ellos el reconocido activista por los derechos civiles, John Bonifaz, y el director del Centro para la computación, seguridad y sociedad de la Universidad de Michigan, Alex Halderman, afirmaron que ENCONTRARON VARIOS INDICIOS DE QUE LOS RESULTADOS PODRÍAN HABER SIDO MANIPULADOS EN LAS ENTIDADES DE WISCONSIN, MICHIGAN Y PENNSILVANIA – los tres estados en los cuales Hillary Clinton confiaba en su triunfo y que, desconcertantemente, resultó en su contra muy atípicamente, perdiendo contra todo pronóstico.

En Wisconsin la controversia se centra en aparentes victorias desproporcionadas para el republicano Donald Trump, en condados donde se utilizó el voto electrónico, comparados con aquellos que usaron boletas de papel. (Esto, luego de que durante la campaña electoral, la Dirección de Inteligencia Nacional y el Departamento de Seguridad Nacional informaran que algunos estados habían sufrido ciberataques en sus sistemas electorales, provenientes de un servidor ruso).

Prácticamente a menos sesenta días de la fecha constitucional de ungimiento y toma de protesta del próximo presidente de lao Estados Unidos – 20 de enero de 2017 – se presenta esta situación jurídica que pone a prueba las instituciones republicanas constitucionales de los Estados Unidos y su formato y prácticas electorales y su sistema democrático electoral.

¿Qué pasará?

En el remoto caso de que no haya una definición jurídica que, además, sea aceptable y creíble, por Donald Trump, ¿quién asumirá, provisionalmente la presidencia? ¿Hillary qué hará?