Hasta dónde llegará el estira y afloje que traen los profesores y los gobiernos estatales y federal con las manifestaciones en rechazo a las reformas laboral y educativa. Oaxaca, Guerrero y Michoacán, son las entidades que más se oponen a estas reformas que en el caso de los “profesores” ven en peligro su trabajo.
El argumento utilizado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg), todos serán despedidos con la entrada de estas nuevas leyes.
La verdad va más allá, los “profesores” serán evaluados para superarse o actualizarse en las áreas donde supuestamente son especialistas, esas áreas que han sido olvidadas por décadas y que se refleja en las diversas generaciones de alumnos que pasan por las aulas escolares.
Tal vez usted que lee esto diga, “que hace un periodista especializado en delincuencia y grupos subversivos, escribiendo sobre educación”; la educación va de la mano con los temas de seguridad e inseguridad que se vive en el país. La educación que se ha dado durante décadas se refleja en la gran inseguridad que se vive en todo México.
Aclaremos también algo importante que señalan los viejos cánones: “La educación se mama desde el seno del hogar”, después en la escuela, pero entre los dos entes se forma buenos o malos ciudadanos.
Ejemplo, en Ciudad Juárez durante décadas hubo un olvido de padres, madres y profesores de tres generaciones de pequeños que con el paso del tiempo se enrolaron en el crimen organizado, esto los llevó a los enfrentamientos intracárteles que la repuntó como la ciudad más violenta del mundo.
Hasta cuándo los profesores se darán cuenta que son todavía un ejemplo para la sociedad, antes eran respetados por ser los hacedores de futuros ciudadanos de bien; ahora son rechazados e incluso odiados cuando realizan sus marchas, mítines y tomas de casetas.
Antes el argumento era que no tenían un salario digno, ahora se niegan a ser evaluados con la finalidad de profesionalizarlos. Se niegan a realizar sus exámenes que deberían hacer para saber en qué están fallando.
Aunque usted no lo crea, hay algunos profesores que solamente saben lo básico de las materias que dan, sólo lo básico y cuando se les cuestiona o dicen sus errores tan marcados, simplemente se ofenden y aplican la ley de “te jodes, porque aquí yo mando”. Algunos no saben ni utilizar una computadora, mucho menos el Internet.
De acuerdo con los diversos interrogatorios que se les han hecho a los diversos jefes, lugartenientes y sicarios de las distintas organizaciones delincuenciales, su nivel de estudio es primaria inconclusa. Claro, hay diversos factores que influyen para no terminar los estudios, uno de ellos pobreza extrema, familias disfuncionales, pero también falta de compromiso de los profesores.
Ya tenemos un país en punto de ebullición en inseguridad y crimen organizado; ahora debemos agregarle una porción de profesores que no aportan nada para disminuir la violencia, profesores que bloquean carreteras, toman edificios públicos o legislativos, cierran grandes avenidas en sus movilizaciones, y lo que faltaba, se enfrentan con los cuerpos policíacos.
Primero fue Oaxaca con el movimiento magisterial de la Sección 22 de la CNTE y la APPO que dejó muertos, deudas y pérdidas económicas que orillaron al cierre de cientos de negocios; después de tantos años Oaxaca no se repone de todo eso.
Ahora la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero hacen lo mismo en Chilpancingo y Acapulco, dos municipios medulares del estado, dos fuentes turísticas. Usted puede ver a los “profesores” realizar sus paros, marchas, mítines y también los días de quincena formados en los cajeros automáticos cobrando su quincena.
¿Dónde usted labora, sino trabaja le pagan su sueldo íntegro? ¿Si usted no está preparado, lo contratan?
A estos cuestionamientos agreguemos: ¿Son profesores o vándalos?
Estos grupos de “profesores” que lo único que están enseñando es cerrar carreteras y cobrar una cuota para que pasen los automovilistas, así obtienen recursos para sus movilizaciones. Esto lo recalcó un grupo de “profesores”, otros simplemente hacen lo que les corresponden, lo hacen por convicción y amor.
Eso que saben hacer bien es enseñar y formar ciudadanos de bien, esos profesores son muy pocos, también son desacreditados por esos vándalos que estudiaron y se comprometieron a colaborar con la enseñanza de los niños, si colaborar porque las bases se dan en el hogar.
¿A dónde va México con estos “profesores” o vándalos?
























