SIN PAZ, SIN ORDEN, NO PUEDE HABER LIBERTAD, CONFIANZA PÚBLICA, NI EL GOBIERNO PUEDE DEDICAR SU ATENCIÓN A LAS REFORMAS DE LOS DIVERSOS RAMOS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, Y A LAS MEJORAS MATERIALES QUE DEBEN CONDUCIR AL ESTADO POR LA SENDA DE SU PROSPERIDAD Y GRANDEZA. BENITO JUÁREZ,

UNA.     Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos, al declarar  inaugurado el cementerio de Gettysgurg, pronunció una breve oración-discurso que, a pesar de lo asentado por su autor,  no será olvidado jamás. Conocida como La Oración de Gettysburg, es quizá uno de los ejemplos más potentes de cómo en sólo 10 frases puede vertebrarse una alocución cargada de sentimiento político y en donde se contiene una de las más célebres definiciones de democracia. Fue pronunciada el 19 de noviembre de 1863.

Ésta es…que esta nación, con la gracia de Dios, tendrá una nueva aurora de libertad; y que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no desaparecerá de la tierra.

Algunas personas afirman que Abraham Lincoln puede decir lo que quiera, pero la democracia no es el gobierno del pueblo sino el gobierno en nombre del pueblo, lo que razonablemente supone que el gobernante surgido de un proceso democrático no toma siempre sus decisiones interpretando lo que piensa la mayoría del pueblo, sino lo que considera que es bueno para el pueblo, así se justifica todo, pues tiene el poder que el pueblo le entregó vía la boleta-voto electoral.

Con esa percepción y visión, Juan Manuel Santos, presidente constitucional  de Colombia propuso llegar un Alto al Fuego  con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y firmar la paz, después de casi dos generaciones; se armó todo el teatro político, hubo reuniones cumbre, escenografía política de mandatarios latinos y la foto que dio la vuelta al cyberespacio: se había firmado la paz con el comandante Timochenko, Rodrigo Londoño, líder visible de la guerrilla FARC. Con prurito democrático propuso a su pueblo la ratificación del Tratado. Y el pueblo colombiano se manifestó: dijo NO a la aplicación del Tratado firmado con las FARC. El margen fue muy breve: 50.2% dijo NO y el 49.7, dijo SÍ. Por 0.5% se lanzó a Colombia a la incertidumbre político social y, si no se conduce bien esta situación, que indica una división del pueblo casi equilibrada, pueden acercarse a una guerra civil, ya no de guerrillas, sino a una guerra civil y/o a un caudillismo, un Hombre Fuerte.

Parece ser que grupos políticos, entre ellos el expresidente, Álvaro Uribe, alentó los resentimientos, revanchismos y rencores, hasta naturales en un conflicto de esta naturaleza. Lo grave es que la mitad quiere venganza; no se vislumbra una disposición al olvido, ni al perdón, cuenta nueva y volver a empezar. No existe, no se ha constituido,  un grupo que proponga  amnistía total y conduzca a la sociedad al perdón total y al olvido, como en España post Franco-pacto como el de la Moncloa. Colombia está en la incertidumbre y al borde del precipicio social: Olvida que Las naciones que ignoran la Historia están condenadas a repetir sus tragedias afirmado por Cicerón, citado por Taylor Caldwell, en La Columna de Hierro. No ha aprendido de sus propios errores.

DOS.      El lunes 3 del presente, en el programa Asalto a la Razón, de Carlos Marín, de MILENIO, televisión, vi a Don Diego Fernández de Cevallos y escuché su argumentación y discurso sobre la emboscada a elementos del Ejército Nacional al escolar una ambulancia médica que trasladaba a un narcotraficante para que recibiera mejor atención médica. Llamaron mi atención sus palabras y una imagen, que confirmé al leer el diario al día  siguiente.

Don Diego afirma que si bien el Ejército Nacional es el defensor de las instituciones, no está preparado para este tipo de guerra: Guerra de guerrillas.

Entiendo que nuestro Ejército Nacional  es el guardián de nuestras instituciones democráticas y que por órdenes del Jefe Nato del Ejército, el presidente de la República, y de sus superiores  mandos castrenses, los C.C. secretarios de la Defensa Nacional y de Marina,  realiza funciones de vigilancia policiaca dado el deterioro de la seguridad  social=pública en varios estados y municipios del país; deterioro surgido por  serie de hechos que hablan de la colusión, complicidad y hasta protagonismo de los elementos y mandos y funcionarios de los gobiernos estatales y municipales, así como de carencias en competencia, habilidad, capacidad, entrenamiento, armamento, salarios y prestaciones, formación, actualización, capacitación y superación profesionales=ocupacionales, así como carencia de ética profesional.

Sobrada razón tiene el polemista Fernández de Cevallos: nuestros  Ejército y  Marina no están preparados para realizar funciones de detención de criminales y de investigación policiacas. Su formación, actualización, capacitación y superación recibida es para atacar, repeler al enemigo patrio no para detener delincuentes y sí para la guerra convencional y lo que enfrenta en este momento es, según la expresión de Fernández de Cevallos es una Guerra de Guerrillas y que, tampoco está preparado para ese tipo de guerra.

Bastante se ha rumoreado que en la cuenca de la Miseria (Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Michoacán) está presente la guerrilla rural y semiurbana y siempre se ha desmentido esa aseveración (es más, para las agencias de inteligencia norteamericana&Departamento de Estado, todas esas organizaciones de delincuentes han sido categorizadas como guerrillas -. ¿Será o no será y estamos siendo testigos de otra edición de la llamada Guerra Sucia de los 70s? Al respecto, varios de los líderes – Chuchos y demás – que ahora están en el pandero de la política partidista y viven bien y bien vividos días, han recomendado al buró-comité de la CNTE  que en este momento, pese a todos los escenarios de inseguridad y pobreza=miseria que presenta el país y su sociedad,  no están dadas las condiciones sociales para el estallamiento de  un conflicto socio=político.

Por otro lado, la imagen que se mostró en el noticiero fue de un escudo bordado con palabras y  colores bien legibles en la camisola  de un elemento de las fuerzas del Chapo: una organización para-empresarial o para-militar. ¿Ante qué se está enfrentando el Ejército Nacional?

TRES      El 25 y 26 de septiembre pasados se cumplieron 2 años del peor escenario policiaco y político – por los enredos que se manifestaron – para esta administración y, también, se cumplirán dos años de la más completa,  amplia, mejor trabajo de investigación policiaca y labor jurídico llevado a cabo, con apoyo científico y con resultados casi completos, por  administración federal en por lo menos, casi 50 años: más de 100 detenidos, cercas de 60 mil fojas, tantos y tantos peritajes, dictámenes y trabajos científicos realizados que tienen al borde de las sentencias a los detenidos y confesos y como complemento, toda la investigación-expedientes  en línea-cyberespacio y como corolario, nada, ningún organismo ni el GIEI, ni José Torero cambiaron, desvanecieron-desplomaron la verdad histórica respaldada por lo contenido en el grueso expediente y el dictamen del Equipo Argentino de Expertos Independientes y con el tercer dictamen de expertos internacionales acordados con la CIDH y la PGR,  sumado el del  laboratorio de la universidad de Innsbruck, Austria. Habló la ciencia y respaldaron a nuestras instituciones. Y ni así los padres de los 43 normalistas aceptan la verdad contenida en el grueso expediente. ¿Y si el Estado mexicano recomendara a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la conformación de comisión especial para que realice sus trabajos y ofrezca un veredicto –algo así como la comisión Warren-? ¿Ni así habría confianza y credibilidad?