Cumpliendo el mandato constitucional, los presidentes municipales de los 112 H. Ayuntamientos del estado – debe recordarse que Cherán se rige por la modalidad de Usos y Costumbres, aunque también está obligado a informar a sus ciudadanos -, así como el titular del Ejecutivo estatal se están presentando ante sus ciudadanos e informan el estado que guarda=manifiesta la administración pública a ellos encargada por mandato mayoritario de la ciudadanía.

Esa es la justificación por la cual el ambiente urbano, rural y los Medios de información, incluyendo las famosas y temidas redes sociales, están repletas de mensajes festinando las acciones de los gobiernos – sean del nivel de que se trate, federal, estatal o municipal -, que formal, política y socialmente están obligados a realizar, sin embargo se festinan, pero no se informa de dónde procede el dinero que respalda esas acciones, como si dichas acciones fueran extraordinarias y no obligación constitucional, política y social.

Ante este gasto, las administraciones ocultan el monto – presupuestado o no – de lo que ejercen para informar en esta campaña propagandística y publicitaria de tipo político-informativo, ni tampoco cumplen la obligación de informar si las obras estaban planificadas y presupuestadas, si se terminaron, si se demandará más dinero, si se ampliarán los presupuestos y si estas acciones son con recursos propios.

Siendo correcto, apropiado que se respete ese mandato constitucional, las autoridades políticas – del estado y de los H. Ayuntamientos – tienen la obligación de procurar el bien común, el bienestar de la sociedad cuyas prioridades dirigen, pero sucede que a cada informe que se rinde la realidad ofrece permanentemente un contra informe, porque la vida social, el ambiente social están deteriorados y es sumamente difícil cubrir el sol con un dedo.

Acaso, aprovechándose de que los partidos políticos tienen el monopolio de acceso al poder y de que en nuestro estado las autoridades políticas municipales y estatales gozan de fueron y son, prácticamente, intocables, salvo muy contadas excepciones, actúan con toda la mano y con toda la boca, informando de acciones cuya importancia son de tinta y de saliva , acciones que son obligaciones y que al hacerlo de esta manera únicamente muestran el descuido de las administraciones anteriores y justifican el que la vida social esté tan deteriorada y los servicios urbanos=infraestructura para la convivencia estén desplomados, y todo esto es una muestra de que la política está deteriorada y que, malamente se considera que todo es cuestión del mensaje y a eso, entre otras cosas, obedece la catarata, el alud cotidiano, de mensajes por todos los medios de comunicación, tratando de ocultar el sensible deterioro del ambiente social, que nos lleva al decaimiento de la cultura, de la economía, de la confianza en general, particularmente de lo que se informa y de la seguridad social: Una amplia y profunda crisis de la gobernanza representativa y no encontramos cómo salir de ella.

Sin embargo, sean bien venidos estos informes y se espera, rutina al fin y al cabo, que las glosas se cumplan fielmente.