Desde hace unos 15 años, por alguna circunstancia oficial y dando línea desde la presidencia de la República, tomó forma la idea de obtener dinero fácil pronto y sin riesgo, mediante préstamos de Bancos o enlistándose en la Bolsa Mexicana de Valores, teniendo como respaldo las ya tristemente famosas participaciones federales y/ o algunos ayuntamientos y estados el llamado impuesto del 2% sobre nóminas.

Y la idea pegó, y de acuerdo con los registros – muy escasos y limitados – de la secretaría de  Hacienda, el 83% de los municipios nacionales tiene problemas, crisis, quebrantos de sus finanzas, porque están endeudados hasta por dos generaciones y los municipios carecen de elementos jurídicos para allegarse recursos propios y financieros  para pagar las crecientes deudas y se tiene el riesgo de que  en  varios de ellos se presente el caso del NO PAGO, de la insolvencia y sean sujetos de embargo, como está pasando en Cuernavaca, Morelos.     Mas los más grave dentro de lo malo es que los municipios están limitando, cerrando las posibilidades de contar con recursos financieros para realizar inversiones en el hombre, en la ciudad, que, finalmente, son el destino de los recursos financieros que lleguen a las arcas municipales o del estado y eso es sumamente grave.


El director de Enlace Político y Legislativo de la Federación Nacional de Municipios de México, Sergio Manuel Arredondo,  afirma: En hecho insólito 4 ayuntamientos de Michoacán se vieron en la  necesidad de cerrar, ya que no cuentan con los fondos necesarios para cubrir las necesidades básicas como el pago de personal; esto originado por el recorte del 40% de las participaciones federales del estado de Michoacán para subsanar deudas contraídas por gobiernos anteriores.     Si bien este hecho pone en evidencia una grave crisis en el sistema de distribución de los recursos entre los tres órdenes de gobierno,  deja ver la gran dependencia de los municipios en las aportaciones y participaciones que provienen de la Federación y el poco margen de maniobra que tienen para generar ingresos propios, lo que los obliga a recurrir a esta forma de ingreso, mas lo hacen porque carecen de visión de administración y de futuro, en el menos peor de los casos.

Esas autoridades municipales y estatales, no planifican en función de sus ingresos reales, constantes y, ni siquiera en su plan de gobierno, mucho menos en las necesidades de su sociedad, de su municipio, de su estado: Lo hacen, pensando en sus compromisos políticos. Una de sus primeras decisiones es crear más áreas administrativas y sus justificantes; aumentarse el salario y prestaciones. Mayúsculos errores.

Lo que debe  hacer es realizar fría función de análisis, evaluación y comparación con tamaños y costos y productos de anteriores  administraciones  y pensar en sus planes, proyectos y programa de trabajo, en base en los recursos propios y aplicar medidas de austeridad en las  acciones de gasto administrativo; no crear ni más impuestos ni ampliar los existentes y permitirle a los municipios generar mayores ingresos propios, ampliando los conceptos de tributación y fomentando la instalación de empresas generadoras de riqueza y que la riqueza que generan las ciudades grandes se inviertan en los municipios pequeños, revertir la política actual.