Finalmente, hablaron las instituciones de Brasil y por una mayoría superior a la necesaria para ser destituida – 61 a 20 – Dilma Rousseff fue separada definitivamente del cargo de presidenta de la República de Brasil y el actual presidente, Michel Temer fue ratificado en el cargo y jurado constitucionalmente. Deberá concluir el mandato de su antecesor.

Pero esta definición política no saca a la república de Brasil de la grave crisis política que tiene, y que se manifiesta en lo siguiente: 1°.-Su actual y ratificado presidente, el mismo día de su ungimiento, ha sido señalado como corrupto: la misma causa que envuelve a sus partidos políticos y protagonistas de la vida pública: cohecho, robo y romper el orden constitucional de la administración pública para beneficiar a su partido y a sus amigos. 2°.- Comprobando la trascendente máxima política de todos los tiempos y todos los logares, Dilma Rousseff se replegó a Porto Alegre y, realmente, prepara la revancha, su vuelta, pues el

Como complemento, la hermana república sudamericana no sale de su recesión económica, su moneda sigue depreciándose y no se crean empleos con la celeridad que se necesita y, finalmente, no hay salida, por el momento, a la respuesta ¿qué hacer con las instalaciones olímpicas? No hay compradores y, deportivamente, es muy difícil que los escenarios deportivos tengan tal demanda. ..Es casi imposible tener constantemente el cupo necesario para que sean rentables.

Ante este escenario y la cerrazón de las fuerzas políticas para llegar a una tregua y construir conjuntamente los pasos para la solución política, civilizada, difícilmente, muy difícilmente, Brasil saldrá pronto de la barranca económica y precipicio político en el que se encuentra.

Es deseable que se encuentre un poco de buena voluntad y disposición para resolver este momento de discordia que lo puede orillar a un enfrentamiento y estallido social.

Curiosamente, estos sucesos están sirviendo para el análisis de los investigadores de las cuestiones políticas, sociólogos y comentaristas que les servirá para ratificar estos sucesos como una prueba de que los emanados gobiernos de la Izquierda no son opción confiable para gobernar.