DEMANDAN EDUCACIÓN DE CALIDAD Y GRATUITA EN CHILE
Los estudiantes secundarianos, preparatorianos y de educación superior de la hermana República andina de Chile, siguen demandando y en forma creciente, hasta la violencia, fin al lucro, término de la educación municipal, de las escuelas, incremento – al doble – de la aportación pública a la educación, profunda reforma al sistema educativo.
El fin de semana pasada – del 23 al 28 del presente mes de agosto – la Confederación de Estudiantes de Chile, que agrupa a las principales universidades públicas y privadas del país, realizaron manifestaciones en todo el país, ocuparon por días varios institutos, escuelas y colegios – en Santiago, Providencia, Temuco, Valdivia y Valparaíso, principalmente – en demanda de respuesta de las autoridades e invitaron, convocaron a un paro nacional que debió realizarse ayer lunes 28 del presente.
Los líderes estudiantiles chilenos afirman que ellos, los estudiantes, no se manifiestan porque sí, sino que lo hacen por la nula respuesta por parte de las autoridades. (Producto de las reformas impuestas por Augusto Pinochet, que disminuyó, a menos de la mitad la aportación pública a la educación y fomentó la inclusión de los aportes a los colegios privados, Chile cuenta hoy con uno de los sistemas educativos más caros y desiguales del planeta).
El año pasado más de 200 mil estudiantes de secundaria perdieron el año escolar – debieron repetirlo – como represalias por la ocupación de colegios que se extendieron por varios meses.
En las protestas del pasado fin de semana hubo enfrentamientos entre policías y estudiantes con saldo mayor de 140 estudiantes y simpatizantes detenidos – varios de ellos heridos – y 18 elementos de los cuerpos de policías con heridas graves.
En Chile, con un presidente de la República que es uno de los hombres más ricos de esa nación, muy difícilmente podrá darse una reforma educativa y una gratuidad de la educación nacional y una educación de calidad, semejante a la educación privada. Solo una revolución y el consecuente cambio están como a mil años luz de distancia.
Así que los jóvenes chilenos harán mil y una manifestaciones, movilizarán a todos los jóvenes estudiantes chilenos y se vincularán con los sindicatos de trabajadores de todos los ramos laborales, pero no habrá profunda reforma educativa: Se les cae el negocio a todos los involucrados: empresarios, Bancos y políticos.
Pero los estudiantes chilenos seguirán.
A ver quién se cansa primero.






















