Los llamados Juegos Olímpicos de Verano Río 2016 iniciaron – formalmente – el pasado viernes 5 del presente y se cumplió con una fausta inauguración totalmente ecologista, en un mundo que está comiéndose la vegetación en aras del progreso y que poco importa el deshielo y el calor…si es para dentro de una generación; lo que interesa… son los negocios ahora, no de mañana.
Nuestro país está participando con una modesta delegación de deportistas – no más de 130, considerando todos los deportes – cantidad que es tres veces superior de los llamados Deportistas de Pantalón Largos, que tal vez por necesidad protocolarias acuden a esta justa internacional con todos los gastos pagados y, algunos, van acompañados (usos y costumbres) de la esposa y hasta hijos -.
Cuando se abanderó a la delegación olímpica los federativos de los deportes en lisa, hicieron ofrecimientos de que regresarían con medallas – de oro, plata y bronce -, totalmente desvinculados de la realidad, situación que se está confirmando con la realidad.
La verdad es que nuestra delegación deportiva no tiene ninguna posibilidad de triunfar en ninguna disciplina, ni siquiera en fut bol, mucho menos en natación, clavados, gimnasia, atletismo en todas sus disciplinas y ramas; igualmente ni en arco, ni en los deportes acuáticos, mucho menos en beis bol y en bicicleta y en sus diferentes especialidades, ni en vóley bol – de salón o de playa -; nada de nada.
Y no debemos de rasgarnos las vestiduras ni mesarnos el pelo: es nuestra realidad y no podemos cambiarla.
Desde la educación primaria, la educación física y/o deporte está considerada como relleno, complementaria, y así hasta la cúspide, la educación superior: no existe el deporte como una disciplina que sea el centro de una política pública y/o que haya y se manifieste una política deportiva; si a lo anterior le agregamos las particularidades de nuestros usos y costumbres deportivas en todas las federaciones, así como la ausencia de respaldo de un equipo completo para el deportista y, aunque suene a risa, la genética del deportistas y su predisposición para no enfrentar los retos con preparación y ansia de triunfo, tenemos la medianía deportiva: se es competitivo, pero no protagonista.
No debemos esperar una carretada de medallas, no siquiera en marcha, ni en boxeo, ni en karate, ni en judo, mucho menos en natación y clavados, ni en los deportes acuáticos de exhibición – sincronizados -.
Lo que se obtenga, será el futo individual, del deportista, no de las federaciones, lo que muestra nuestra realidad: los mejores entrenadores de natación y marcha-caminata son mexicanos, pero aquí no se les contrata porque no hay para pagarles o los deportistas no desean representar a su país… ¡Ésa es nuestra realidad!























