Este primer domingo de junio del 2016, habrá elecciones en buena parte del país – casi un tercio de la población nacional – y las apuestas están a la orden del día.
Es realmente imposible qué partido y qué candidato ganarán.
Este proceso está señalado-marcado el escándalo, el chisme, la ofensa, el descontón y la destrucción de la aceptable percepción de la imagen del enemigo. No importando sea cierto o falso. Lo importante es el daño que hace y el escaso tiempo para controlar el daño y recuperar la imagen.
Los casos más intensos y agudos, son Veracruz – en realidad pelea entre primos –hermanos, tanto partidistamente como personalmente, pues los principales candidatos son primos: Yunes, los dos y los partidos contendientes también son primos: PRD y PRI, con un entenado: el PAN -; Oaxaca – disputa entre caciques: Diódoro Carrasco, José Murat y Gabino Cué, disputan la altura en esta rueda de la fortuna política, sin importar la sociedad y Tamaulipas, en el universo de las mafias-carteles de los zetas, el del golfo y los llamados autodefensas – que más parecen Guardias Blancas – y que controlan todo, tanto el estado como toda la actividad política y social, en donde nadie tiene la seguridad de llegar con bien a su domicilio y el Estado federal, el gobierno estatal y el municipal únicamente hacen exhortos, convocatorias y puro bla bla y bla y nada en favor de la sociedad.
En este océano de disputad por el poder la llamada clase política perdió el sentido de las proporciones; no sabe que no sabe y no entiende que no entiende y no puede distinguir lo básico de lo esencial; ni lo prioritario de lo urgente, menos lo accesorio de lo superfluo. Las campañas políticas las realizan con la piedra del escándalo en los medios y en el cyberespacio, con el Facebook y el twiter y no como debe realizarse de la política de siempre, mientras vivamos en este planeta: territorialmente, en la trinchera política: casa por casa, calle por calle, manzana por manzana, barrio por barrio y colonia por colonia: acercándose a la gente, estando con la gente, conociendo a la gente. No. La hacen a la inversa: en Facebook, en los medios electrónicos, como si fuera un reality show.
El Instituto Nacional Electoral da una voz de alarma: Constancio Carrasco, su presidente consideró que:
1°.-Es importante que el mensaje político de las campañas se nutran de las políticas públicas que encabezan las acciones de gobierno.
2° Se debe reorientar y enriquecer la propaganda política de los partidos y los candidatos.
3°.-La democracia – como sistema político -debe ser satisfecha por los partidos políticos y los candidatos a los cargos de elección popular.
4°.-Los mensajes políticos deben ilustrar cuáles serán las estrategias o líneas de acción de la actividad política.
PERO LOS POLÍTICOS Y LOS PARTIDOS ESTÁN DENTRO DE LA INMEDIATEZ Y SIN IDEOLOGÍA, Y SIN OBRA POLÍTICA DE QUE UFANARSE ANTE LA INSEGURIDAD, LA IMPUNIDAD Y EL DESEMPLEO QUE TODO LO CAMPEA.





















