Caro, muy caro le está saliendo al Estado su afán- entendible – de que los sucesos en los cuales desaparecieron – y muy presumiblemente fueron asesinados, quemados, calcinados y, los restos, molidos y echados a la corriente de un río, San Juan, del área municipal de Cocula, Gro. – de que su versión, la llamada Verdad Histórica“, que resalta, y está en las declaraciones de los detenidos, confesos y sujetos a juicio por esos crímenes.

Como esta versión no fue aceptada por el grupo llamado De los 43 Padres de los alumnos desaparecidos de la escuela normal rural, Profr. Raúl Isidro Burgos, que funciona en la población de Ayotzinapa, Gro., por sus muy particulares razones, trató de tener una protagonista que coadyuvara en los trabajos finales de este caso – por cierto, el de mayor trascendencia histórica, por su tamaño, por sus resultados, por su importancia y por sus implicaciones accesorias del caso – y aceptó la sugerencia de “alguien” y ese alguien le sugirió que acudiera a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH, de la Organización de Estados Americanos (OEA) – dado que se habían violado varios derechos humanos – y ésta le constituyó un Grupo de expertos Interdisciplinario de expertos Internacionales. El famoso GIEI, conformado con un criterio no profesional ni especializado en las áreas que se necesitaban. Y el Estado mexicano lo aceptó, por seis meses y con altísimos salarios mensuales y prestaciones – al 31 de octubre, pero dadas las espirales del suceso y la forma como se fue desenvolviendo este grupo, se pactó una ampliación por otros seis meses, que en contra de muchas personas terminó el pasado sábado 30 de abril, pasados.

De entrada, simple y llanamente y sin una investigación profesional, científica, echaron, trataron de derrumbar la “verdad Histórica” y como buena parte de la sociedad no aceptó la versión oficial, respaldó este informe como la verdad –EL BAUSRERO DE COCULA NO FUE EL LUGAR DEL INCENDIO DE La QUEMA, DE LA CALCINACIÓN DE LOS CUERPOS -, este informe, el segundo: el primero fue de la PGR; el segundo fue éste del GIEI de la CIDH, de la OEA(y los Medios, con tal de llamar la atención y vender le dieron mucha difusión).

Fueron necesarias muchas negociaciones para que el GIEI aceptara un tercer informe y su conformación fue a sugerencia de ellos – este grupo sí de científicos, profesionales y especializados en fuegos y después de visitas al lugar de los hechos, y de varios trabajos de laboratorio y pruebas y modelos, en su tercer informe, destruyen la versión de José Luis Torero, base del 2° informe, pero no es aceptado por el Grupo de los 43 Padres de los Alumnos desaparecidos, ni por el GIEI, y como se acercaba el tiempo de su finiquito y ya no hubo aceptación para su permanencia, este grupo ¡y se armó la Dios es Cristo!

Se sintieron agredidos y en su informe de despedida afirmaron que tuvieron obstáculos en el desarrollo de sus trabajos y que, finalmente, las pruebas que se localizaron en bolsas de plástico en las aguas del rio San Juan, fueron sembradas por Tomás Cerón de Lucio, director de la Agencia de Investigaciones criminales de la PGR- que fue quien protagonizó toda la localización-recuperación de las bolsas con los residuos calcinados…como esto, a pesar de los videos sobre este momento, matiza de manera diferente los sucesos Tomás Cerón de Lucio está bajo investigación.
Total, que el GIEI deja dos cosas: a.-NO PRESENTÓ QUIÉN FUERON, NI DÓNDE ESTÁN LOS CUERPOS. B.-SUS JUICIOS DEJARON LA IDEA QUE APUNTA HACIA EL ESTADO, SIN DEMOSTRARLO.