Se tiene una nueva administración estatal, un nuevo gobierno y una nueva autoridad y la sociedad esperaba que los comportamientos de esta nueva administración, que los formatos-protocolos de respuesta de este nuevo gobierno, que las actitudes de esta autoridad fueran socialmente diferentes, positivas desde el punto de vista de la sociedad.
Y, ciertamente, son diferentes, pero socialmente negativas para la sociedad y tiene el mismo formato que las anteriores administraciones, pero lo que las hace diferentes es el epílogo, el fin:
La crónica general de los sucesos muestra el mismo patrón: tiene el mismo formato: la marcha, la manifestación, la protesta, los bloqueos, la indiferencia ante las rutinas y cotidianidades de la sociedad, el saqueo, la actitud incendiaria y vandálica, los enfrentamientos con los elementos de los cuerpos de seguridad, el choque físico, incendios de automotores privados y públicos, las explosiones de bombas molotov, la destrucción de instalaciones, gases lacrimógenos, heridos, detenidos y traslados a las instalaciones asistenciales, hospitalarias y de seguridad y, finalmente la actuación de las estructuras de procuración y administración de la justicia, cuyo epílogo es casi, casi, diferente, pero en el fondo es lo mismo: se les deja ir, sin fijársele, fianza, sin ¡nada! ¡Nadita de nada! (Ahora, los deja libres porque prometen que pagarán los daños… ¿usted les cree?)
Este formato muestra una duplicidad y hasta complicidad de los órganos del Estado para este grupo de manifestantes, sea cual haya sido la razón – que no la tienen -. Que en el fondo no la tienen y aunque pudieran tener, algo verdaderamente muy lejano, la simpatía de algunas capas de la sociedad, no la tienen. ¿En la forma? Mucho menos.
Si bien es cierto al gobierno Federal le importa demasiado la continuidad, la consolidación de la Reforma Educativa, no por esa razón se debe permitir que, quienes se oponen a ella, violen flagrantemente la ley.
El Estado existe y funciona porque la sociedad lo sostiene, por el famoso pacto social no escrito, pero si el Estado no cumple su razón fundamental, ese vacío de poder llevará a la anarquía.
Complementariamente, el Estado NO DEBE USAR selectivamente la ley.
La LEY es la LEY Y OBLIGA DE POR SÍ y para disfrutar de una mejor convivencia social, la ley debe imponerse. ¿Comparativamente, por qué el Estado si impone los impuestos, multa y hasta embarga para tener recursos para sus fines de administración? ¿Y por qué no utiliza ese mismo criterio?
¿O SE GOBIERNA CON LAS Ps?: Plomo para los enemigos. Palo para los informes – pero como “estos” son de los suyos, una sobadita y un fomento. Y Plata para los amigos. Por loe efectos finales parece que ésta es la fórmula en uso por esta administración estatal.





















