El gobierno de la República, siguiendo puntualmente las directrices de la política energética del mercado internacional – que establece el término de los subsidios en el consumo de los combustibles, con la justificación del alto costo del petróleo en el mercado internacional -, recientemente ordenó incremento de .09 – nueve – centavos en litro de combustible Magna y una cantidad cercana=igual en el costo-venta al público del diesel y una cantidad menor en al gasolina Premium. Lo mismo pasó con el gas, combustible más usado en la industria pesada.

    Curiosamente, tanto el diesel como la gasolina Magna, son los combustibles de mayor consumo por la Clase Media, por todo tipo de transportes, por los automotores de los sectores agroindustrial y productor de electricidad y, a quienes menos se le incrementan los precios de la gasolina Premium, es a la clase Alta, los ricos, los que pueden darse el deleite de tener auto por gusto, placer y diversión, no por necesidad, razones por la cual tiene la condición de tener en caso hasta tres auto o más. Con esta política, y con cada aumento a los combustibles,   a quienes más se beneficia y favorece es a los ricos  y con cada aumento a los combustibles es a los pobres a quien se perjudica y empobrece.

¿Por qué sucede esto último? Porque las Clases Media y Baja están sujetos a regulaciones inflexibles y no tienen posibilidad de incrementar su ingreso por las rigideces salariales y cada año los aumentos salariales se fijan mucho muy debajo de la inflación y jamás toman en cuenta los reales gastos de la familia y el combustibles no está considerado en la llamada Canasta Básica y los ricos no tienen esa situación; a la inversa, el Estado-gobierno los protege.

Por otro lado, el Estado-gobierno-grupo en el poder está utilizando esta política pública de los  miniaumentos  en los combustibles  equivocadamente: Parte del supuesto de que somos una nación con igual desarrollo que las primeras economías mundiales y no es así. Tenemos un desarrollo muy por debajo de la media de ellas y con normas salariales, también, muy distantes de las suyas.

En concreto, nuestra condición de desarrollo, de nuestra economía,  de ingreso, normas laborales y  salariales son muy diferente, a la baja, a los de las 10 economías del mundo; además existe una situación que hace a un lado el gobierno: EL PETRÓLEO ES NUESTRO, NO ES DEL GOBIERNO Y SU USO DEBE SER LA PALANCA DEL DESARROLLO DEL PAÍS Y DE SU SOCIEDAD Y BENEFICIARLA, NO PERJUDICARLA COMO SE ESTÁ USANDO EN ESTE MOMENTO.

Esa política pública está equivocada: NO ES UN SUBSIDIO PÚBLICO A TODA LA NACIÓN Y, EN CAMBIO, SÍ LO ES PARA LOS RICOS, PARA LSOQ UE MÁS TIENEN. CON POLÍTICAS PÚBLICAS COMO ESTA SE ESTÁ RATIFICANDO LA CONSOLIDACIÓN DE UN PAÍS Y UNA SOCIEDAD DESIGUAL, INEQUITATIVA Y ESO NO ES LO RECOMENDABLE.

¿De qué nos sirve un gobierno rico, gordo en una sociedad, con un pueblo miserable?