El asunto de los 42 – o 41 ¡ya ni sé! estudiantes de la escuela normal rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Gro.,  parecía entrampado…pero al que espera le va muy bien. Dos hechos científicos están por dar el triunfo a la presidencia de la República-PGR:

1°.          Con la finalidad de tener  y ofrecer más información científica el gobierno de la República aceptó la propuesta del llamado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, bajo el respaldo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de  la realización de un tercer peritaje, que fue  aceptado, el 25 de enero de este año y se agendó el 12 de febrero de este mismo año.  Y las conclusiones de esta comisión – Grupo Colegiado de Expertos en Fuegos –  son las siguientes:

  1. Derivado de los siguientes análisis practicados se puede concluir que existencia evidencia suficiente, inclusive, observable físicamente, para afirmar que si existió un evento de fuego controlado de grandes dimensiones en el lugar denominado Basurero de Cocula.
  2. La recolección de los restos óseos corrobora evidencias suficientes y coincide entre los equipos forenses, tanto de la Procuraduría General de la República como del Equipo Argentino de Antropología Forense, lo que permite determinar que, al menos 17 seres humanos adultos fueron quemados en el lugar.
  3. Podemos establecer la hipótesis sobre las condiciones de cantidad, combustible, tiempo y circunstancias necesarias para una quema masiva de 43 cuerpos, tal y como se indicó en las declaraciones de los detenidos por estos hechos, sin embargo solamente con una prueba a gran escala podrá confirmarse esta posibilidad.

Con estas tres declaraciones, el informe del peruano José Torero y el de los Equipo Argentino de Antropología Forense, sufrieron una explosión- estallido en sus líneas de flotación y se han hundido, pues como algún funcionario de la PGR o de la secretaría de Gobernación afirmó: Que hable al ciencia. Ella debe ser el hilo conductor de este asunto.

Y así fue. La ciencia habló y fue determinante.

2°.          Ayer martes el Subprocurador de Derechos Humanos, Eber Betanzos, estuvo en la universidad de Innsbruck y recibió en un sobre cerrado y en presencia de los forenses argentinos, los resultados de la segunda entrega de los restos del caso de Ayotzinapa. De Austria volará a Estados Unidos – Washington – , donde se llevan a cabo las audiencias públicas de la CIDH, y ahí participará en un desayuno – hoy – con su presidente Emilio Álvarez Icaza, y la delegación mexicana, integrada por los subsecretarios de la SEGOB y SR – Roberto Campa y Miguel Ruiz Cabañas, respectivamente – .  El sobre con los resultados de ese peritaje será abierto el jueves  – mañana – ante miembros del GIEI, del equipo de antropólogos argentinos y de la PGR. Antes de hacerlos públicos se enterará a los padres de los normalistas.

Todo parece indicar que el dictamen de la universidad austriaca confirmará la versión  del ex procurador Murillo Karam: al Verdad Histórica, tan torpedeada  como  insumergible.

Y el teatro de los padres de los 43 normalistas desaparecidos se caerá por carencia de peso, que nunca lo tuvo…

Ahora, sí, la verdad será total y, si el Estado mexicano buscó la verdad, saber qué pasó con esos jóvenes, ya tiene la confirmación.

Ahora únicamente falta que esos señores, los Padres de los 43 Desaparecidos de Ayotzinapa, confíen en la honestidad, honorabilidad, profesionalismo, consistencia, solidez y contundencia  de los estudio y la acepten, porque, además, los estudios realizados por prestigiados y reconocidos  especialistas  y las confesiones y declaraciones  de los detenidos con coincidentes y, por lo tanto,  concluyentes.

Los señores padres deben aceptar la verdad y lo inmutable, invariable de los hechos y resignarse ante lo irreparable.

Este  Grupo Colegiado de Expertos en Fuegos está conformado por John Deelhaan, Frederick Mowrer, James Quintiere, Ricardo Torres, José Luis Torero – el famosísimo expertos peruano  que en 20 minutos echó por tierra la “verdad histórica de la PGR” – y Mario Saldaña.

Este grupo colegiado tiene planeado realizar más pruebas para determinar, científicamente, si es posible llevar a cabo la quema de 43 cuerpos humanos, adultos: los resultados de esas pruebas serán dadas a conocer en su momento.

Parece ser que se confirma que quien espera recibe lo mejor y la administración Peña espero–trabajó para que se dieran: aceptó todas las peticiones del movimiento de los 43 Padres, porque sabía que tenía-sabía la verdad: la participación de el GIEI de la CIDH, el Tercer peritaje y con sus conclusiones y el dictamen de la universidad de Innsbruck, cierra el círculo que ratifica la verdad que se conoce y que cierta agrupación rechaza y  no quiere  aceptar, por sistema.

La administración Peña está en píe de lucha por recuperar la confianza, la imagen y la aceptación social, y, específicamente, la iniciativa en todos los campos y, particularmente, en este caso, recupero la iniciativa, controla la información y no está dejando nada, ni un cabo suelto.