En relación con el acto realizado el lunes último de febrero pasado, por las autoridades federales del sector educativo – equipo de la SEP y del Instituto Nacional de Evaluación de la Educación – en el que se informó de los primeros resultados –cuantitativos – del segundo proceso de evaluación de los docentes del país – 2015 -, en el que se conoció que la SEP cesaría unilateralmente a 3,360 docentes por no haber presentado en todas las ocasiones que se les invitó, dichos exámenes, algo llamó la atención: No estuvo presente la dirigencia nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación – SNTE -.

Al día siguiente, primero de marzo, mes actual, ese organismo publicó en los Medios de circulación nacional un desplegado en el que fija su postura en torno a la Reforma Educativa y, particularmente en relación con el cese fulminante de esa cantidad de docentes, militantes de esa organización gremial.

En el desplegado el SNTE señala su posicionamiento: El SNTE felicita ampliamente a todas y todos los docentes que participaron en el proceso. Con su esfuerzo y sus resultados vuelven a dar muestra a México del enorme valor que el magisterio representa para la educación. Los maestros son quienes le están cumpliendo a México, a los padres de familia, a los niños y jóvenes. Lo hacen, además, reivindicando el orgullo de ser maestros.

El SNTE reivindica el derecho a una evaluación formativa, contextualizada e integral que tenga como propósito mejorar la capacidad del docente, sus condiciones profesionales y la calidad de la educación, y que sirva para el fortalecimiento de la educación pública mexicana.

El SNTE mantiene su exigencia de construir un efectivo sistema Nacional de Formación, Actualización y Desarrollo Profesional Docente, que contenga programas y cursos gratuitos, pertinentes y de calidad que no representen un costo para los maestros. El Estado debe cumplir con su o0bligación de otorgar acompañamiento pedagógico y tutoría a todos los docentes que lo requieran, así como desarrollar e implementar ya, el Sistema Nacional referido.

El SNTE mantendrá la defensa de los derechos laborales profesionales, sociales y económicos de los trabajadores de la educación y estará atento para brindar asesoría jurídica y apoyo a cada maestro que lo requiera. No dejaremos a nadie en el camino.

Con relación con el 2.2% de trabajadores que no se evaluó, el SNTE solicitará a la SEP y a los gobiernos de los estados conocer las circunstancias por las que estos compañeros no se presentaron, así como revisar las fallas técnicas y de logística que pueden haber afectado o impedido su asistencia a la evaluación y en caso de justificación, se programe, para estos compañeros, un nuevo proceso de evaluación.

Que la interpretación de la ley no impida o cancele el derecho al crecimiento laboral de los docentes. (Aquí tiene perdida la partida ante la jurisprudencia y determinación de la SCJN: Sobre los derechos laborales de los trabajadores, está el derecho de los niños de recibir una educación de calidad).

Al respecto, el SNTE tiene la obligación de defender a sus agremiados, hayan tenido o no culpa-responsabilidad y tengan o no derecho a presentar sus quejas. Y como sí se manifestaron y presentaron situaciones técnicas y logísticas, lo más seguro es que haya una negociación y se programe para estos profesores una nueva oportunidad

O la SEP cede o habrá una crisis y debe prepararse para la que viene: con los cesados que habrá por la subversión, y oposición, de la CNTE a aceptar la evaluación docente. En los 28 estados se manifestaron 3,360, ¿cuántos cesarán en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, porque no quieren presentar las evaluaciones por oposición, sistemática, a la Reforma Educativa?