“ESTA REFORMA NO CONVIENE A NADIE, PERO VAN A IMPONERLA. ES UN ACUERDO ENTRE PEÑA NIETO Y CALDERÓN, CUMPLIENDO CON LAS ÓRDENES DE LOS QUE REALMENTE MANDAN, PORQUE NO MANDAN NI PEÑA NIETO NI CALDERÓN…ES PARTE DE LA POLÍTICA ECONÓMICA NEOLIBERAL QUE SE APLICA EN CASI TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO…EL PROYECTO DE INICIATIVA PRESIDENCIAL NO BENEFICIA A LOS TRABAJADORES; AL CONTRARIO, LOS PERJUDICA PORQUE SE CONTEMPLA QUE SE PAGARÁ POR HORAS…LA REFORMA LABORAL OCASIONARÁ MÁS POBREZA, MÁS RESENTIMIENTO SOCIAL, SE REGISTRARÁN MÁS ESTALLIDOS DE ODIO, ASÍ COMO SE INCREMENTARÁ LA INSEGURIDAD Y LA VIOLENCIA EN EL PAÍS”. ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, EN EL FINANCIERO. 20 DE SEPTIEMBRE DE 2012.
Ofrezco una disculpa por el epígrafe sumamente largo, pero la referencia tiene sentido y mensaje completa.
Por considerarla interesante, dado que en estos días septembrinos restantes se votará la iniciativa preferente presentada por el presidente de la República, que tiene como finalidad reformar la Ley federal del Trabajo, transcribo a continuación colaboración de Juan Castaingts Teillery, publicada en la edición de El Financiero, correspondiente al día 20 del presente:
“El proyecto de ley sobre el trabajo, que presenta el presidente Calderón, tiene algunos puntos positivos pero una enorme cantidad de elementos profundamente negativos. NO hay duda de que es necesaria una fuerte reforma a la Ley del trabajo, pero la que se propone parece provenir de un exceso de codicia por parte del sector patronal y una barbaridad por parte del sector gubernamental.
En la Academia Mexicana de Economía Política (AMEP) nos solemos reunir en mesas redondas cerradas para analizar y discutir, lo más profundo que se pueda, diversos temas de interés económico. La AMEP es abierta a todas las posiciones y sus miembros tienen diversidad de puntos de vista. El martes pasado lo hicimos para estudiar la reforma laboral propuesta y tuvimos como ponente a Arturo Alcalde, quien es un abogado defensor de varios sindicatos y un conocedor de las leyes laborales mexicanas y de la práctica del derecho laboral.
Nos expresó que en la actual proposición hay importantes contracciones entre la exposición de motivos y el articulado.
Desde su punto de vista, los elementos claves de la propuesta son los siguientes:
1).- Suprimir responsabilidad patronal por medio de subcontratación, es decir outsourcing, que consiste en que las empresas de servicios sean las que contraten el personal que va a trabajar en la empresa de origen. Señaló que dadas las condiciones de la economía actual sí se requiere subcontratación, pero que esta debe quedar bien regulada, estableciendo claramente la responsabilidad que frente al trabajador tiene la empresa de origen y las prestaciones del trabajador. Es decir, una adecuada y correcta regulación. El caso es que en la propuesta de ley esto no es así, abriéndose la puerta para abusos enormes. Además quedan en el aire las condiciones de sindicalización, de quién es realmente el patrón y de los instrumentos de lucha de los trabajadores.
2).-El contrato pro horas. Ésta es una barbaridad, ya que en la práctica implica dos consecuencias: primero, es un mecanismo muy fuerte para bajar salarios, y segundo, es un mecanismo claro para despedir sin problema al trabajador, quien queda sin derechos y sin poder hacer ni su semana ni su mes. Además quedan en el aire los derechos de antigüedad y los derechos de salud frente al IMSS y de jubilación, entre otros.
3).- Se cargan los costos de tardanza de los juicios laborales al trabajador. Los juicios suelen durar varios años, pero al trabajador solo le reconocerán salarios caídos por un año. Si no se hace algo para hacer más ágil la justicia laboral, esto es una infamia.
4).- Reducir el espacio de contratación colectiva. Se piden requisitos imposibles de cumplir para formar un nuevo sindicato. Hoy existen lo que se suele denominar “contrato de protección patronal”, que consiste en que la parte patronal decide con quién va a firmar el contrato (CROM, CTM, etcétera), incluso antes de poner a funcionar la empresa, y luego los trabajadores se ven forzados a afiliarse a tal sindicato. Todo está controlado desde el inicio, y los trabajadores no pueden formar nuevos sindicatos. Las condiciones que se proponen para la formación de un sindicato no son realistas, y en ellas tiene mucho que influjo el patrón. Los sindicatos democráticos son impensables, pero –nos indicó Alcalde – en la práctica solo uno de cada cien trabajadores tiene un sindicato que se le pueda denominar real y efectivo. La propuesta es tan mala que de hecho se impulsa un sindicalismo clandestino.
Hasta aquí una síntesis esquemática de la exposición de A. Alcalde. Yo creo que el centro que da sentido a toda la propuesta de ley lo señaló con cinismo, pero con claridad, el gobernador del Banco de México, A. Carsten, al señalar que lo clave es la flexibilidad para contratar y despedir personal. Es el neoliberalismo dogmático y antihumano; es considerar al ser humano, como cualquier objeto que se compra y vende sin restricciones en el mercado, y además se le desecha (se le despide) como a cualquier cosa que ya no se le necesita.
Se va a negociar y se van a hacer concesiones principalmente al sindicalismo corporativo, pero se va a tratar de mantener el outsourcing, el contrato por horas y la libertad de despido.
Yo pienso que los sindicatos democráticos, no los provenientes del sistema corporativo (charro), son los cuerpos intermedios indispensables en toda sociedad democrática. Considero, además, que las medidas propuestas no incrementan el empleo ni mejoran la productividad. Creo que es indispensable una reforma a la ley laboral, pero la propuesta actual es mala”.
Sobre esta iniciativa se ha dicho mucho y se dirá bastante en estos días.
Algo que se está pasando por alto – y en realidad es irrelevante – es su origen: Carlos María Abascal Carranza, ex secretario de trabajo, ex secretario de gobernación en la administración de Vicente Fox, Gurú Teórico del Consejo Coordinador Empresarial y añorado líder empresarial anti sindicalista.
Estando todo planchado, olvidando a los trabajadores, solo queda esperar que la Virgen de Guadalupe agarre confesados a los trabajadores mexicanos, en activo, pues yo ya estoy jubilado. ¡A Dios…¡Gracias! (Y AL ESTADO SOCIALMENTE COMPROMETIDO CON SU PUEBLO, Y QUE TRATAN DE DESAPARECER, HACIENDO A UN LADO LA REVOLUCIÓN Y EL ESPÍRITU Y LETRA DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1917 Y, PARTICULARMENTE, DE SU ARTÍCULO 123, QUE NO LO TOCAN, PERO SÍ DESTRUYEN LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, PARA VIOLAR LA NROMA CONSTITUCIONAL). ¡DIOS…¡BENDITO SEAS … Y DADNOS MÁS!






















