En mi anterior entrega, por cuestiones de espacio no presenté algunos otros juicios sobre las declaraciones del señor secretario de educación pública al presentar el programa estrella de la SEP. Escuelas al Centro; lo hago en este momento y espacio.

En lo personal entiendo la intención del señor secretario de educación de que en cada escuela, en relación con su circunstancia, se establezca el horario, pero, ¿están calculadas las fuerzas y relaciones en lo general? Lo más seguro es que la inmensa mayoría de los docentes, directivos y supervisores, no entiendan que no entienden lo que, como política sectorial está planteando el señor secretario y sea una reacción centrífuga la que se manifieste, en lo general y no haya una regularidad en los horarios.

Ahora, si la decisión de ampliar una hora más el horario en el nivel preescolar, ¿cómo se les pagará tanto a los docentes como a las autoridades? ¿Y la opinión de los padres de familia? ¿Y sus rutinas domésticas se afectarán?

En el nivel de educación primaria, ¿el incremento de media hora diaria, se les pagará a los docentes? Curiosamente algunas investigaciones sustentables, sólidas, han detectado que no hay relación directa entre tiempo de estudio y aprovechamiento escolar y que lo aconsejable es potenciar las experiencias significativas que estimulan el aprendizaje de los estudiantes más que en pensar alargar la jornada escolar. Y ¿Los llamados meses de receso – julio y agosto -, se pagará salario a los docentes de las actividades curriculares, extra curriculares y extra cocurriculares? ¿Y los que no trabajen en ese periodo? ¿En qué tiempo se darán los cursos de actualización, capacitación y superación profesional a los docentes del sistema educativo nacional? ¿Qué instituciones y quiénes y en dónde?

La propuesta de establecer 6 escuelas para cada supervisora de educación preescolar y las plazas de subdirector técnico en las instituciones de educación preescolar y primaria, no son nuevas; lo que sucede es que, una por el crecimiento exponencial de los servicios educativos, éstas no corrieron paralelamente a la creación de las plazas de supervisión=inspección y éstas se rezagaron y se da el caso de zonas escolar que tienen 15 instituciones educativas públicas, oficiales y 8 o más, privadas, particulares y poquísimo personal administrativo y técnico y, en verdad, se dedican a pastorear, capotear y, por un lado, hacerse bola con la entrega de información cada vez que a la autoridad del nivel y jerarquía se le antoja. No hay una verticalidad, confiabilidad, certeza y consolidación en los formatos de la solicitud de información; los cambian al gusto del demandante, y por el otro, son contadas las escuelas primaria públicas en las que hay, y funciona, un subdirector: En las privadas, menos. Y por el otro, para estar en buenos términos con una o las dos dirigencias sindicales de su zona escolar, pues, por lo menos en Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, el 70% de las zonas escolares tienen dos dirigencias sindicales y hasta supervisores alternos, no se digan directores alternos de plantel, o desconocidos. (El PROSEDE 2013-2018 recomienda eliminar los requerimientos administrativos que distraen innecesariamente a las autoridades educativas y a las escuelas de las funciones sustantivas, pero, parece que a este programa sectorial se lo comió la Reforma Educativa).

Sería magnífico que así fuera, mas, ¿hay dinero para la soportar, presupuestalmente, estas “nuevas figuras”?

¿Cuánto costará al Estado la primera horneada?

¿Habrán piloteado estas recientes propuestas?

En lo particular, se me hace que, o los asesores no asesoran fielmente al secretario o lo están engañando, o ambas, por desconocimiento, de todos ellos – asesores, funcionarios y titular del ramo -, de las diferentes realidades del sistema educativo nacional. No vayan a las escuelas más equipadas, de organización completa o las “nuevas” y conformadas con los programas escuelas de calidad – PEC y al CIEN -: Vayan a las incompletas, unitarias, a las rurales y suburbanas: Báñense de pueblo y conozcan la realidad en la trinchera del trabajo escolar. Es lamentable constatar que los funcionarios del actual régimen-gobierno no sean capaces de reconocer fallas, omisiones y desconocimientos, además, del debate, y deliberación, constructivos, si la educación en México es un Derecho público y, además, así lo establece el Programa Sectorial de Educación. 2013-2018. (Es sumamente delicado y peligroso, política y sectorialmente, que la SEP no cumpla ni las acciones ni los tiempos difundidos, como la realización de la prueba ENLACE, ni la creación de las plazas de subdirector y mucho menos que se justifique como faltante de dinero o de planeación financiera). Aurelio Nuño Mayer está sentado en una Santa Bárbara y la mecha se le está acabando, porque de no cumplir y resolver las fallas, la respuesta será electoral).

Es más, el PROSEDE tiene un tinte más federalista que las afirmaciones del titular del ramo, como si fueran “nuevas” y muy suyas

Es realmente extraordinario que se entreguen a las primeras 75 mil escuelas una tarjeta bancaria con al menos, 90 mil pesos para que cada director enfrente y resuelva las diferentes necesidades de la institución a su cargo. Esos “hasta 7,500 pesos mensuales” no son mucho, pero bien administrados alcanza, y hasta sobra, para pagar energía eléctrica – para las aulas, anexos, sistemas de cómputo, internet, agua potable y programar reparaciones y mantenimiento. Mas deben tener controles de administración para evitar que, o uno de los dos tenedores de la tarjeta o los dos, – director y presidente de la asociación de padres de familia – se vayan con la cuenta.

Es deseable que quienes vayan a tener la fortuna de ser los primeros directivos en recibir ese beneficio, muestren que son de confiar…más, ¡la burra no era arisca!

Dado – visión y percepción personal – que el Estado está manejando los tiempos de la reforma educativa y, parece ser que, los ha empalmado con los tiempos políticos, razón por la cual no muestra todo el paquete de reforma educativa y los va presentando poco a poco, esta reforma educativa, debe proponer, a su término, la municipalización de los servicios educativos, acción que ya lleva retraso más de una generación – 30 años -, por lo menos, pues si no se propuso e implementó por miedo/temor a que los presidentes municipales podrían – mediante transferencias o desvíos políticos, echarse sobre el dinero que les llegaría a sus cuentas para pagar a los maestros y la cuenta corriente escolar de todas y cada una de las escuelas de todos los niveles – Básica, Media Superior y, acaso, Superior -, en funcionamiento en su municipio, finalmente sucedió y fueron los gobernadores, los que lo hicieron, pero temblaron y se reculó y aquí estamos disfrutando la información de los desvíos de los fondos situados para pagar los servicios educativos, pero, finalmente, así será: municipalización de los servicios educativos.