En este momento, determinado por varios hechos, entre ellos, el alejamiento de la sociedad de los partidos políticos, la esporización-pulverización-dispersión-balcanización del sufragio, particularmente de la autollamada llamada Izquierda y, un poco, de la, también, autollamada Derecha, la escasa por no afirmar que nula representatividad social de los representantes populares, los partidos políticos nacionales “grandes” como el partido de la revolución democrática y el partido acción nacional, están obligados a proponer alianzas con sus enemigos partidistas opuestos, contrarios y hasta contradictorios ideológicos, fundamentalmente en sus documentos básicos, declaración de principios y plataforma ideológica y así, tenemos que están planteando alianzas-coaliciones entre l PAN y el PRD o entre el PAN y el PRI o entre el PRD y el PRI – muy pocas – o entre el PAN, PANAL-PRI, no únicamente para llegar al poder – que sería la razón fundamental – y para impedir que el “otro partido” llegue al poder, sino, especial y fundada razón, para sobrevivir como organismo social – partido político – con registro nacional.
Además, está otra causa; en este momento en nuestro país y en nuestra sociedad, ya no hay, ni habrá por muchos procesos electorales, que un partido político obtenga la mayoría natural por la vía electoral: ningún partido se acerca al 40% del total de votos en una votación. Necesita la alianza con otro partido para sumar sus votos y acercarse al 40% o más y, idílicamente, rebasar el 50% y ser la mayoría natural o en su caso tener una amplia alianza-coalición con las minorías para gobernar o aportar la gobernabilidad necesaria para realizar su proyecto de administración o representación.
Esto no es nuevo, en nuestro país. En esta administración, a su inicio, Enrique Peña Nieto lo propuso al PRD y al PAN, básicamente y construida la mayoría, se obtuvieron las llamadas Grandes Reformas Estructurales.
Ahora, con la cercanía de las elecciones de este año, en la que habrá elecciones en 13 entidades federativas, los partidos políticos con registro nacional se están preparando para la elección de julio 2016 y ya están planteando sus propuestas de alianzas para sus propios fines partidistas.
Llama la atención que el PRD justifique sus alianzas con la afirmación siguiente por parte de su ex presidente, Carlos Zambrano: OBLIGADO POR LA EXPERIENCIA A COMPETIR ELECTORALMENTE ALIADO CON FUERZAS POLÍTICAS Y ACTORES SOCIALES Y POR ELLOS SERPÍA INSENSATO ABNADONAR DICHA PR´PACTICA PUES NOS LLEVARÍA A UN PROCESO DE EXTINCIÓN PAULATINA – continuó diciendo verdades: NINGÚN PARTIDO, INCLUIDO EL PRI, PUEDE GANAR POR SÍ SÓLO UN PROCESO ELECTORAL.
Y debe tener sus razones, aparte de ser cierto, para decirlo: es el partido que más rápido se ha desinflado=debilitado; es el partido cuyos fundadores han renunciado a ese partido y es el partido cuyos presidentes de sus comités directivos nacionales han renunciado al mismo partido. ¡Por algo será!























