“EN UNA JERARQUÍA TODO EMPLEADO TIENDE A ASCENDER HASTA SU NIVEL DE COMPETENCIA.” PRINCIPIO DE PETER.
¿Para qué sirven las 4 subdelegaciones municipales? Para colocar amigos, pagar compromisos, fabricar-producir votos-entregar despensas. La gran mayoría de residentes del municipio de Morelia ignoran que existen esas dependencias municipales, que trabajan de 09 a 15 horas y son oficinas en las cuales las secretarías y servicios municipales brillan por su ausencia. Carecen de toda visión de servicio. Para que se den una idea: no hay ni rutas de colecta, ni cestos para basura, ni conocen, menos tienen, la relación de colonias, barrios, muchísimo menos el inventario de empresas de todo tipo – desde centros educativos, restaurantes, salones de eventos, cantinas, bares, centros botaneros, etc. – , ni de zonas-agendas de riesgo, ni ubicación y ni cantidad y numeración de luminarias, arbotantes, focos del alumbrado público; ni planos específicos de las zona de iluminación, etc., de la subdelegación. Nada, la más total nada.
Si son representación del presidente municipal, podría aceptarse, sin conceder, pero una subdelegación, IMPLICA VINCULACIÓN CON TODAS LAS ÁREAS DEL MUNICIPIO. ¿O no? ¿O de qué se trata? Si son espacios para amigochos, pos nomás dígalo. Finalmente, ¿quién le puede obligar a que muestre voluntad para que “esas cosas administrativas, esa fábrica-almacén de votos” sirvan algo a la ciudad y su municipio?
Alfonso Martínez Alcázar comete errores políticos que muestran que llegó al máximo de su nivel de competencia: No tiene que colocarse a la sombra de nadie para darle sentido y ritmo a la administración “ciudadana” que él encabeza, por la muy simple y sencilla razón de que esas personalidades-entidades no lo llevaron al triunfo; nadie, salvo la sociedad que confió en él.
Todos los proyectos estratégicos, prioritarios, fundamentales, esenciales, de esta administración, que podrían darle lustre, imagen y hacerla trascendente está obligado a consultarlo, (no debe consultarlo con nadie ni con los dueños económicos de la ciudad, ni con los zares de los electores ciudadanos): es al pueblo, nada más y únicamente al pueblo en quien debe respaldarse y consultar. Si quiere demostrar que es competente y que aun no llega a su máximo, que trabaje para y por el pueblo y lo consulte. Que se olvide de los partidos políticos. De no hacerlo, y si no puede, ni quiere, estará mostrando que llego a su nivel de incompetencia. Si Alfonso Martínez Alcázar cree que estoy equivocado, que lea el Príncipe o el Arte de la Guerra: nada podrá hacer sin el respaldo de la sociedad, por un lado y por el otro, porque la sociedad lo llevó al lugar en donde está. Simple
Alfonso Martínez Alcázar está desperdiciando el capital político con el que llegó, y hasta el momento ignora que lo ha perdido y está perdido. Está obligado, a romperse el “alma”, como Cuauhtémoc Blanco, electo y en funciones presidente municipal de Cuernavaca, Morelos, quien dijo en su protesta y toma de posesión: Llegó el tiempo de los ciudadanos que queremos un verdadero cambio pese a la complicada situación financiera, de seguridad y política que enfrenta el ayuntamiento. Ganamos los ciudadanos y es por los fines por los que voy gobernar esta ciudad. Deseo de corazón cambiar la situación que hoy viven miles de familias en materia de seguridad, trabajo, espacios públicos, alumbrado, calles dignas; sobre todo vivir en una ciudad digna, con tranquilidad y armonía, como ustedes me lo pidieron. Construir un territorio de ganadores es nuestra meta, vamos a necesitar ideas y la expresión de la gente tendrá un valor incalculable. Serán los ciudadanos quienes gobiernen Cuernavaca. Ante todos ustedes les digo que me romperé el alma, por no decir otra cosa, por esta ciudad. Porque quiero, lo que quieren todos, un Cuernavaca en paz. Voy a darles ese cambio. ¿O Cuauhtémoc Blanco tiene más visión, percepción, sensibilidad, conocimiento y experiencia política que él, Alfonso Martínez Alcázar y “Cuau” es más competente? Ahí tiene con quién compararse.
De ser así, será una decepción, frustración, debut y despedida de las Grandes Ligas.
Alfonso Martínez Alcázar trae la loca ventolera loca de transformar en zona peatonal el Centro Histórico de la ciudad, porque fue promesa de campaña, porque algunos se lo sugirieron y está metido en eso.
Para empezar, el llamado Centro Histórico de nuestra ciudad es muy diferente, en perfil y configuración muy singular; en nada se parece a los de Puebla, Aguascalientes, Zacatecas, Oaxaca, Veracruz, Campeche, Mérida y San Luis Potosí; mucho menos al del Distrito Federal.
Debe delimitar la zona Centro Histórico: ¿A qué se llama Centro Histórico? ¿Qué zona territorial comprende? ¿O cuántos hay? Si se delimita más de uno ¿presentan el mismo problema de congestionamiento o de vialidades?
En este Centro están establecidos oficinas públicas(federales, estatales y municipales y hasta descentralizadas); empresas privadas de todo tipo y tamaños y, particularmente, hoteles e instituciones educativas; saber el aforo vehicular por horas, las rutas de las líneas de transporte público que lo cruzan, sus paradas oficiales- que nadie hace caso (los tiempos-horas pico) y los embudos que se forman y las zonas de riesgo vial, los semáforos, los agentes de vialidad que trabajan en esas zonas, etc. Preguntarse: ¿Cómo resolver las necesidades de transportación de huéspedes-clientes-proveedores-usuarios-turismo y traslados, carga y descarga, ascenso y descenso?
Es obligado realizar un inventario-radiografía-ecosonograma de esa zona para tener una información cierta, precisa; cuando la tenga, en su soledad, colocar en una balanza lo que se ganaría y lo que se perdería y cuánto cuesta(política y socialmente) y decidir, obligadamente, a consultar a la sociedad, proporcionando la mayor información posible, para que ella decida: ¿Es bueno? ¿Es útil? ¿Es recomendable? ¿Están las condiciones sociales, políticas y financieras para hacerlo? Con la mayor información posible a la sociedad hacerle únicamente una pregunta, cuya respuesta deberá ser: o un SÍ o un NO y con el respaldo de la sociedad actuar.
Además, vale la pena reflexionar las opciones que podrían construirse, como:
1°.-En el polígono del centro del Centro Histórico suprimir paradas y, proponiendo un ejemplo de todas las rutas de transporte urbano: Abasolo, última, en Aldama y parada siguiente, Santiago Tapia. Morelos norte. Última parada en jardín del Carmen. Parada siguiente, en Aldama y Morelos Sur. Vasco de Quiroga: última parada, en Mariano Elízaga. Parada siguiente: Jardín de San José. Nigromante. Última parada en el templo de las Rosas-Santiago Tapia. Parada siguiente: Galeana esquina con Aldama. Madero dirección poniente: última parada, Serapio Rendón. Parada siguiente: León Guzmán. Dirección oriente: última parada: Quintana Roo. Parada siguiente: Juan José de Lejarza. En las rutas que transitan por 20 de noviembre y Antonio Alzate, proceder como en las rutas centrales… ¡Ah! Lo importante es que se cumplan las paradas oficiales.
2°.-Horario para carga y descarga a empresas comerciales y gastronómicas, fuera de las horas acostumbradas: de 06 a 08 y de 19-22 horas.
¿Para qué tanta Mam…? Si tan sólo resolviera las cuestiones de la nomenclatura de todas las calles, colocación cestos de basura en las calles de la ciudad; resolver lo de los dobles sentidos de las calles, quitar los talleres mecánicos y expendios de alimentos de las aceras, arreglar lo de fuente de Los Chorritos (si no sirve… ¡Quitarla!), arreglar todos los jardines, barrer las calles y recoger la basura y un NO circula. Con eso, él trascendería.
¿Dónde está la maquinaria pesada que “compró la anterior administración”?























