Hace una semana, la administración de Enrique Peña Nieto cumplió tres años, está a la mitad del camino y, si vemos los escenarios con ojos optimistas debemos afirmar que si hay hechos positivos, pero que son a mediano plazo y lo que la sociedad necesita son resultados inmediatos y podríamos hablar de las reformas estructurales, al reforma educativa, la ley de telecomunicaciones, etcétera y etcétera, pero están más en la percepción de la ciudadanía los casos de escándalo, como la Casa Blanca, Tlatlaya, Apatzingán, Malinalco, Iguala; cosas que efectivamente no son directamente de la administración, pero que involucra a las cabezas de la misma.

Para muchos, el presidente de la República, la administración, se enfrenta a la peor crisis de imagen de una administración y vaya que los dos anteriores sin dejaron una imagen bastante sucia por desatención, y corrupción, así como por ineficiencias y deficiencias.

Hace poco más de un año que el presidente de la República anunció un Plan de Justicia y legalidad. El gobierno completo se dedicó a hacer realidad un puñado de reformas legales que parecían imposibles. En agosto del año pasado, el Peñismo celebraba: su eficiencia para presentar y hacer aprobar leyes era difícil de rebatir. Mas la terca realidad los obligó a otro plan: Un decálogo. A un año de distancia el saldo es triste en resultados, y avaro.

Sobre Justicia y seguridad: De la ley contra la infiltración del crimen organizado, la que establece que la Federación asuma el control de los H. Ayuntamientos-servicios municipales o se disuelva un ayuntamiento cuando existan indicios que están involucrados con la delincuencia organizada. Nada.

Se redefinirían las competencias de cara autoridad de cara al delito. Nada.

Creación obligatoria de las policías estatales únicas, por lo que se creará un nuevo modelo policiaco. Nada.

Establecimiento de un número telefónico único para emergencias, el 911, a escala nacional. A medias, hace unos días.

Formar un registro de clave única de identidad, para facilitar trámites. Hay acuerdo, pero nada más.

Operativo especial en la zona de la Tierra Caliente, en los estados de Michoacán y Guerrero. ¿¡Guerrero-Michoacán!?

Amplia agenda de reformas para mejorar la justicia cotidiana. Se hicieron foros, se dieron conclusiones y recomendaciones, pero nada ha sucedido.

Fortalecer los instrumentos para proteger los derechos humanos, detallando la tortura, las desapariciones forzadas y la localización de personas. Se han aprobado algunas leyes para hacer otras leyes.

Promover la pronta aprobación de diversas leyes y reformas para combatir la corrupción. Se aprobó la reforma constitucional. No hay leyes secundarias.

Fortalecimiento de los principios de Gobierno Abierto en la Administración Pública federal. La Secretaría de la Función Pública desarrollará un portal de información sobre los proveedores y contratistas de toda la administración pública federal. Nada. Hasta COMPRANET está peor.

¿Qué pasó?

¿Y el relanzamiento de la administración?