En realidad o de que los hay los hay, nada más deben tener un poco de poder o están en el límite respetando la “moral”; lo anterior por lo siguiente:

Lanzar un piropo, criar una gallina en zona urbana y manifestarse sin previa solicitud y autorización del ayuntamiento, 48 horas antes de la movilización, serán motivo de multas en el municipio de Córdoba, Ver.

El pasado 27 de noviembre, el Cabildo, que encabeza el alcalde panista Tomás Ríos Bernal, aprobó el nuevo bando de Policía y Gobierno que castiga a las prostitutas estar en la vía pública y a quienes tiene alguna enfermedad infectocontagiosa dedicarse al llamado oficio más viejo del mundo.

Después de una década que no se actualizaba en la llamada ciudad de los “30 Caballeros”, se aprobó un nuevo Bando que está generando escozor=prurito entre los habitantes del lugar y ha sido considerado violatorio de los derechos humanos.

El documento que consta de nueve capítulos y 91 artículos establece: “Los habitantes, vecinos del municipio y transeúntes, al hacer uso de su derecho para reunirse de manera pacífica con cualquier objeto lícito podrán realizar cualquier manifestaciones o cualquier tipo de concentra humana con carácter político, religioso, deportivo, recreativo, social siempre y cuando den aviso por escrito con 48 horas de anticipación al ayuntamiento, adjuntándose a lo dispuesto en el artículo nueve de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

En el artículo 63 precisa que el comunicado deberá hacerse por escrito al ayuntamiento y expresar origen, motivo, finalidad, lugar del evento, trayecto, de la manifestación, día, hora, nombre y firma de los organizadores que asuman la responsabilidad, en caso necesario.

Además, el artículo 89, fracción II, apartado F, establece sanciones de 10 salarios mínimos a quienes causen daño a terceras personas, asediándolas mediante frases o ademanes soeces; instalar rejas o cualquier forma de obstrucción que impida el libre tránsito en la vía pública.

Es un buen intento, mas estas disposiciones no terminarán con el acoso, ni con el derecho de la libre expresión, ni, tampoco, con el derecho de las damas de comunicar y provocar.