A pesar de que el 62% del contenido encontrado en Facebook es positivo, puede perjudicar a personas con baja autoestima.
Un estudio sueco de la Universidad de Gothenburg sobre el uso de Facebook revela que las mujeres pasan 81 minutos al día en esta red social, mientras que los hombres dedican “solo“ 64 minutos diarios. El usuario medio accede 6,1 veces a la red social cada 24 horas. De la investigación también se deduce que, para el 85% de los encuestados, acceder a esta red social forma parte de la rutina diaria, que es un hábito “casi inconsciente, en algunos casos adictivo“, tal y como asegura Leif Denti, que ha dirigido el estudio. De hecho, el 70% de los usuarios entra en Facebook sistemáticamente cada vez que abre el navegador web.
Por otro lado, los datos revelan que los usuarios que pasan más tiempo en Facebook son también los que se sienten menos felices y más descontentos con su vida. Y que un tercio de los usuarios masculinos usan Facebook para provocar a otros. Pero a la hora de publicar información, la mayoría del contenido que se comparte (el 62%) es para expresar emociones positivas y compartir acontecimientos felices. Por otra parte, el 67% de los jóvenes declara usar Facebook para matar el tiempo. Y el 50% de los usuarios, independientemente de la edad, utiliza la red social para acceder a información y adquirir conocimientos.
A pesar de todo lo positivo que puede ser Facebook en la práctica, los individuos con baja autoestima se comportan de manera contraproducente en esta red social, bombardeando a sus contactos con mensajes negativos sobre sus vidas y volviéndose cada vez menos amigables para los demás, según se desprende de un nuevo estudio de la Universidad de Waterloo (Canadá) publicado en la revista Psychological Science.
Joanne Wood y Amanda Forest, coautoras del estudio, comprobaron que la gente con baja autoestima se comporta de manera diferente a la hora de expresar sus emociones cara-a-cara o en Facebook, y que perciben la red social como un lugar seguro para evitar situaciones sociales violentas o embarazosas, por lo que se comunican más on-line. Sin embargo, la realidad es que los demás “se cansan” de los mensajes negativos, que son emitidos con más frecuencia por sujetos que tienen la autoestima mermada. Lo peor es que “en Facebook no vemos las reacciones de los demás”, reflexiona Wood, y los individuos siguen emitiendo mensajes que les perjudican socialmente.
Y tú, ¿eres usuario positivo o depresivo?
• Estudiante de Administración en Campus Virtual
























