Las nuevas administraciones municipales – con escasos sesenta días estrenándose en el cargo – son muestra de la presencia endémica y epidémica de una característica de la administración pública municipal, estatal, federal y, acaso, de las micro, pequeñas y medianas empresas: no existe administración, ni por lo redondo, ni les entra la O por lo redondo la razón de que deben tener administración.
¿Será que no sabe que no saben?
¿O será que no les importa, pues, finalmente, de alguna manera alguien sacará el buey de la barranca?
En estos sesenta días un día sí y otro también algunos titulares de las presidencias de los H. Ayuntamientos o los responsables de las finanzas municipales, difunden que ” encontraron las arcas municipales sin dinero, con obligaciones inmediatos, que deben mucho, carecen de dinero para pagar la quincena que….” Y sus lamentos o son llamadas al viento o son para justificar su inanición, su inmovilismo.
Esas simples palabras son indicadoras de que en los H. Ayuntamientos: 1°.- Tienen una plantilla de personas demasiado gruesa, alta, grande para el tamaño del H. Ayuntamiento. 2°.- Plantilla de personal enorme para sus posibilidades de pagar la cuenta corriente. 3°.- Inexistencia de planeación.4°.-Las autoridades municipales – las que dejan el puesto y las que llegan – tienen una equivocada visión de la administración y esta visión está determinada por su miope percepción administrativa en la campaña. 5°.-Contratan personal para el trabajo político por amiguismo, no por competencias, conocimientos y experiencias. 6°.-Contraen compromisos para “después” y aunque les pagan el trabajo realizado, no les dicen que “después”, de ganar, no habrá trabajo en nómina y que no habrá personal nuevo ni con compromisos de campaña.
7°.-Por los ingresos municipales – que reciben vía estatal o de la Federación – no pueden incrementar los puestos ni la plantilla de personal. 8°.- Por la cuenta corriente, o planifican y se limitan y condena a la quietud o nombran, incrementando la plantilla y las obligaciones. 9°.- Se encuentran en la disyuntiva o planificar por obligación pero no le hacen caso o planifican y se limitan a lo establecido. 10°.- O piden prestado para pagar obligaciones y proyectan y presupuestar obras o de plano, no hacen nada, lo cual no va con su idea de la política.
Aunque existen las instituciones republicanas para todos los aspectos de la administración pública, así como especialistas para cada caso, no se usan, no cumplen su función y los titulares de las entidades administrativas se hacen como que la Virgen les habla y como nadie les exige, todo sigue igual y así seguirá por los siglos de los siglos, amén.
Esto ya no puede seguir como está. Vivimos otros tiempos.























