Gabino Cué Monteagudo, gobernador del muy promocionado estado de Oaxaca, prueba a doble carrillo un plato de sopa de mismo chocolate: ahora, ya no con el pandero en la mano, pues el gobierno Federal –se supone – que, o le leyó la cartilla o le apretó los tornillos en el escenario de la lucha entre al Estado y las huestes de la CNTE por la rectoría de la educación en Oaxaca y ya no tiene todo el poder que se dice y mostraba que usaba, disfrutaba y abusaba hasta antes de la transformación del Instituto Estatal de Educación del Estado de Oaxaca, que debilitó a la sección 22 de la CNTE; ahora está del otro lado de la mesa y tiene vulnerabilidad y está en la línea de tiro de todos los francotiradores.
De unos días a esta parte, es cliente habitual de los Medios: ha circulado en todos los medios de comunicación e información datos sobre sus declaraciones patrimoniales – puras falsedades e imprecisión de datos (reporta la posesión de dos bienes inmuebles, adquiridos durante su gestión – un terreno de 119 metros cuadrados, comprado en el 2013, y una casa de 200 metros, comprado en 2014) y tres vehículos) En la declaración patrimonial de este año, reportas casi lo mismo, pero ahora únicamente 1 vehículo. Circula en las famosísimas redes sociales datos y fotos sobre sus “Casa Blancas”, que no registró en su declaración patrimonial; además, de un lujosísimo baño de un millón y medio de pesos en la zona de la Guelaguetza, que tampoco, está incluida en su declaración patrimonial, así como tampoco está una casa en un exclusivo fraccionamiento en el Distrito Federal, con un costo de 7 millones de dólares – más de 110 millones de pesos -.
Es denunciado por el senador de la República Benjamín Robles Montoya, por el estado de Oaxaca, de enriquecimiento inexplicable y curiosamente Robles Montoya es parte del llamado gabinete de Cué Monteagudo: es director de la oficina de enlace para atraer inversiones al estado de Oaxaca; esta denuncia se une a otras más, pero…
Debe llamar la atención que Robles Monteagudo lo está traicionando, pues es su empleado de confianza y le da una sopa de su mismo chocolate: lo traiciona y él es desleal, como Gabino Cué lo fue con el partido en el cual se formó y como no le fue propicia la definición de la candidatura priísta, fue desleal al PRI y, aunque triunfó, un traidor, si lo fue una vez, lo será siempre, lo es siempre y ahora Benjamín Robles Montoya, le es desleal y lo traiciona.
Y debe llamar la atención que Benjamín Robles Montoya es Senador de la República y NO DEBE tener otro trabajo, aunque éste sea un trabajo y nombramiento de “confianza”, así que tenemos a una yunta de cínicos, desleales y traicioneros.
Ni a cuál irle.
¿En qué parará todo esto? Muy posiblemente Gabino Cué sea muy aplaudido como corrupto y su futuro político se acabó, lo mismo será para el aun Senador de la República, Benjamín Robles Montoya, que querrá ser candidato y triunfador en la búsqueda de la gubernatura de Oaxaca…pero están acabado, porque el pueblo sí tiene memoria.























