Hoy, formal y constitucionalmente, inicia la administración por seis años, de Silvano Aureoles Conejo, que resultó electo el 7 de julio anteriores, por la minoría más grande para el cargo de titular del gobierno libre y soberano de Michoacán, nuestro estado.
El periodo de administración es de seis años, no olvidar.
Hoy, formalmente se muestran totalmente reconstituidas las instituciones republicanas de nuestro estado: presidencias municipales de los H. Ayuntamientos, 40 diputados electos a la LXXIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, titular del poder Ejecutivo estatal y para la actuación del poder Judicial, se atenderán sus tiempos y formas – salvo las últimas disposiciones de la Sala Superior del Tribunal Electoral del poder Judicial de la Federación, que ordena elecciones extraordinarias en alguna presidencia y distrito electoral local -.
El gobernador constitucional debe recordar – porque seguramente lo sabe – que gobernará para todos los michoacanos y que si resultó electo, fue con la minoría más grande, que no llegó ni al 40% de los votos emitidos; que se manifestó un abstencionismo superior al 52% y que, si bien él es el titular del Ejecutivo estatal, los otros dos poderes también cuentan y le sirven de contrapeso, por lo menos en teoría republicana, pues en la práctica, aun está presente el sobrepeso del poder Ejecutivo, por esos “usos y costumbres” que son tan dañinos.
Que la sociedad michoacana ya es otra y espera resultados positivos en todos los anteriores conflicto sin resolver que le hereda la anterior administración, priísta.
Que la sociedad sabe que la designación de sus cabezas de sector-secretarios son una facultad constitucional y atribución suya y los ciudadanos tendrán un juicio de lo que les espera y se formarán una opinión sobre su gobierno, y su persona, en función de las designaciones de los responsables de las diferentes áreas de la administración que hoy inicia.
Igualmente, debe recordar, que los rumores suenan y el refrán dice que cuando el río suena, agua lleva y que bastante se comentó que su designación y triunfo estaban pactados desde muy, muy, arriba, como ahora, que llevan las palabras que afirman “es la carta fuerte para la presidencia de la República del PRD para la elección constitucional del 2018, pues el partido del llamado Sol Azteca, en este momento no tiene ninguna personalidad política que pudiera significar posibilidad de conseguir, por lo menos, el 12% de la votación Federal del 2018 – acrecentar un poco el capital político que tiene -.
Que sin bien él no administrará las diferentes secretarías, su actuación como gobernador será el ejemplo de la administración y será reputado por eso.
Por lo pronto, felicidades y mucho éxito, porque si tiene éxito, le irá bien a Michoacán, que es lo que importa.






















