Hoy se cumplen 250 años del nacimiento de Don José María Morelos y Pavón, el hombre Non en nuestra Historia Patria. Y Morelia, Michoacán y toda la patria debe estar de fiesta y festejarlo, recordarlo.
Morelos fue el hombre, es el hombre, que le dio sentido, dirección y estructura a la lucha para matar gachupines iniciada la madrugada del 15 de septiembre de 1810 por Miguel Hidalgo y Costilla, en la iglesia de Dolores, de la intendencia de Guanajuato.
Morelos, ejemplo para todos, desde el punto de vista que se adopte y en la etapa de su vida que se quiera revisar y analizar.
Como joven, fue congruente con su circuns5tancia y trabajó en el duro grupo de arriero,, mas decidió darle otro sentido a su vida e ingresó tarde a las instituciones formadoras de profesionistas; fue alumno en el colegio de san Nicolás y pupilo de Miguel Hidalgo y estuvo en contacto con las ideas culturales y sociales que se difundían y se conocían en los fines del siglo XVIII; aceptó la designación como cura de Carácuaro, Nocupétaro y ahí, en algún lugar entre Charo e Indaparapeo recibió la encomienda de su maestro Miguel Hidalgo recibió la encomienda de continuar con la lucha de independencia y esa decisión cambió su vida y aceleré el cambio en los destinos de nuestra nación, convirtiéndose en su motor y capitán.
Sus campañas militares y sus actos de guerra lo distinguen y lo reconocen; la creación, de hecho, del ejército insurgente es obra suya. Si Morelos no hubiera hecho otras cosas mucho más trascendentes, por el valor de sus actos militares estaría en las páginas de nuestra Historia, pero su obra de estadista lo hace trascedente.
Percibió a nuestro país como un Estado y propuso sus instituciones y su forma. República, con sus tres poderes representativos mediante el voto popular: legislativo, con un congreso popular; judicial con un órgano superior cuya responsabilidad sería impartir justicia y un Ejecutivo, vía electoral, y con ejercicio normado por la ley, una Constitución.
Él sembró la semilla – creó las instituciones originales y las protegió – de nuestra estructura jurídica, del esqueleto de nuestra nación, de nuestro Estado y, además, propuso el marco legal que la normara y le señaló el camino a la Constitución – la primera, la de Apatzingán, de octubre de 1814 – con sus Sentimientos de la Nación.
Hasta antes de Morelos, nuestra lucha independiente era una asonada; con José María Morelos evoluciona y se convierte en una lucha social, en la lucha por nuestra independencia.
Honremos su nombre y honremos la memoria de este hombre non en nuestra Historia.





















