Usual, tradicionalmente, los sociólogos, los investigadores e estudiosos de la sociedad nacional, académicamente, cortaban a la sociedad mexicana en tres grupos: Alta Media y Baja y así se entendía que los primeros eran los ricos, los de medio pelo y el vil pueblo, respectivamente.
Recientemente, una orden de la presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información – IFAI – mostró nueva clasificación. Esta institución Federal ordenó a Nacional Financiera hiciera pública todo el expediente mediante el cual se le pretende otorgar o ya se le otorgó, pensión vitalicia al señor José Ángel Gurría Ordoñez, quien en la administración de Ernesto Zedillo Ponce de León ocupó las carteras de Secretario de Relaciones Exteriores, Secretaría de Hacienda y Crédito Público y, por once meses, director General de Nacional Financiera y es esta entidad pública la que solicita a su Consejo General o Junta de Gobierno, se le conceda pensión vitalicia. Actualmente este señor es el secretario General de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico y día con día realiza señalamientos sobre la economía, las finanzas, la educación, el comercio de nuestro país y para él, todo está mal, todo está equivocado.
Esta solicitud del IFAI y este procedimiento para concederle pensión vitalicia en qué se basa y se justifica.
¿Acaso este prohombre tuvo el nivel de presidente de la República?
¿Tal vez, en su productiva vida administrativa realizó acciones de políticas públicas hacendarias que resolvieron la cuestión de la desigual aplicación impositiva o configuró alguna política diplomática internacional y le otorgó un sello muy especial a la política internacional de México y nuestro país fortaleció sus relaciones diplomáticas con los demás países del mundo? ¿Quizá, en su breve paso por Nacional Financiera creo un sistema de apoyo financiero a todas las Micro, PYMES, Medianas y Grandes Empresas?
No. Fue un burócrata que cumplió las órdenes o de Zedillo o de Washington que terminaron por desincorporar del Estado todo lo que era de su propiedad y privatizó todo lo que había que privatizar.
Es posible que por esa razón, la lealtad a toda prueba al neoliberalismo – del cual ahora es uno de sus más acérrimos defensores -, haciendo a un lado el nacionalismo y a la soberanía nacional, le sostiene esta preferencia.
Esto muestra que existe nueva clase social: LOS ULTRA PODEROSOS PROTEGIDOS POR TODAS LAS LEYES DEL MUNDO, LOS INMENSAMENTE RICOS, LA ALTA BUROCRACIA, LA CLASE MEDIA Y EL VIL PUEBLO – LOS JODIDOS, QUE TIENEN LA OBLIGACIÓN DE TRABAJAR HASTA LOS 65 AÑOS Y PUNTUALMENTE PAGAR AL FISCO.






















