Son varios los asuntos que a nivel nacional, y desde hace poco más de un año, son la comidilla del día de los miembros del Club de los “comentócratas” nacionales y no los sueltan por nada y cada uno desea que se atiendan y resuelvan en el tiempo, en la forma y con quien ellos dicen (esto me recuerda una charra: en una ocasión, en un pueblo de los muchos que están en la geografía nacional, y que tienen una calle principal que lo atraviesa de lado a lado, una familia – un padre, de unos 35/40 años; su mujer, otros 35/40 años y su hijo, robusto joven, de entre 14-16 años -, más un caballo de trabajo acostumbrado al fuerte trabajo campirano – entraron al pueblo por uno de sus extremos; al señor se le hizo fácil subir a su hijo al cuaco; al hacerlo, empezó a escuchar habladas, como éstas ¡Qué hombre tan sonso! El joven está entero. Que se baje y que suba a la mamá, etc. Juzgó buena los juicios; bajó al joven y subió a la mujer. Regresaron las palabras, pero en otro sentido: ¡Qué tarugo de este campesino! La mujer ya está acostumbrada al trabajo duro, ir por la leña, lavar, barrer, atender las aves del corral ordeñar, et., Consideró apropiadas las palabras escuchadas: bajó a la mujer y se subió él y siguieron los juicios: ¡Qué campesino tan tontejo! Él no debe ir arriba del caballo. Él está acostumbrado al trabajo duro. Pensó que eran válidas las palabras y decidió bajarse y dejar al caballo sin nadie en la montura y así caminaron un poco. Volvieron los juicios: ¡Ah, qué paisano tan, tan! ¡Cómo es posible que vayan ellos caminando y nadie vaya arriba del caballo! El animal está acostumbrado al trabajo duro, por eso es caballo. ¡Qué berengo! Enfadado, decidió que los 3 viajaran arriba del caballo. Regresaron las expresiones de incomprensión: ¡Cómo puede haber gente tan desconsiderada! Que vayan todos arriba del caballo… ¡Pobre animal! ¡Tan cansado que debe estar de todo el trabajo de la granja, de cargar, de…! Incómodo porque no daba gusto a nadie, decidió hacer lo que debía hacer: lo que él juzgara que era lo apropiado y se subió sobre el animal”) y como, naturalmente, no se atienden ni resuelven así, pues como ya lo traen en jabón, lea dan una restregada, exprimida y vuelta al agua al presidente de la República que ¡pobrecito de él!
El asunto económico – el precio a la baja de la mezcla mexicana, la depreciación de nuestra moneda en relación con la convertibilidad del dólar, el desempleo y el comercio informal – y los efectos de las reformas estructurales, como son asunto de especialistas (y ni estos se pone de acuerdo)) y la mayoría de ese club no lo son y, como casi todo se debe a factores externos, ni lo tocan con los pétalos de una orquídea. Eso no lo tratan.
En el tema del combate a la delincuencia organizada, las cifras constantes, las detenciones y acciones van logrando, a costo elevado, bajar las líneas y barras de las gráficas y burbujas mediáticas. En el caso agudo, la huida de El Chapo, ya hay detenidos –específicamente de entre superiores y mandos medios y operadores del penal -. Se plantea la necesidad de acabar con el cogobierno en los penales o como se llaman y será un costo muy elevado –dinero, personas, grupos y equipo – , pero todos esos combates, específicamente, así son y se complican más en nuestro país, por los niveles de pobreza, miseria, inequidad y desigualdad en trabajo-producción-distribución de riqueza-ingreso. Pero los afiliados al Club no están satisfechos.
En el sector de la educación, la sección 22 de la CNTE-Oaxaca están desinflados y desprestigiados y con nuevo secretario del Ramo, existen otra percepción y otra visión y, además, está corriendo la Luna de Miel y el inicio del año escolar va y va normal en la mayoría de las entidades federativas, menos Oaxaca y nuestro estado.
Los asuntos personales: los miembros de este club disfrutan filtrando rumores y díceres; ya desean desestabilizar su matrimonio, divorciarlo y enfermarlo gravemente, más como generó una respuesta firme, frontal, integral, se debilitó la acción, pero continuará el chisme, no cejarán. Ahí están los llamados Conflictos de intereses – Casa Blanca y la del Club de Golf de Malinalco – donde se toman un respiro y seguirán.
Tres son los asuntos agudos de inseguridad que del año pasado a éste que enfrenta la administración: Tlatlaya, Tanhuato y Ayotzinapa-Iguala-Cocula. (Está un cuarto: homicidios en la Narvarte y el fotógrafo, pero como se desdibujó el tema de contrato Ejecutivo contra el fotógrafo; derivó en narcotráfico y es el Distrito Federal…con Mancera ¡Nada! ¡Pierden la inversión en la Bolsa Política!) En los dos primeros hicieron cera y pabilo del ejército, pero ya hay resultados – detenidos y sujetos a proceso, aunque no a satisfacción del Club – y como con el ejército topan, no le mueven al atole y se está enfriando poco a poco.
Queda el triángulo guerrerense, que por complicidad de la autoridad municipal, y descuido-complicidad (¿?), mayoritariamente de la autoridad estatal y mal percibido y valorado por el gobierno de la República – que lo manejó tarde, sin valoraciones certeras, y de forma incompleta -, un asunto penal, de procuración de justicia evolucionó a conflicto político de dimensiones insospechadas.
La administración Peña no está haciendo lo que el lobby-club comentocrático desea; mucho menos sigue la vieja receta de la política clásica: “Haz lo que desees, pero guarda las formas”. Está efectuando lo que debe hacer, teniendo como norma, y marco, la ley. Y en este asunto, tan ardiente, todo le está saliendo magnífico, desde el punto de vista legal, jurídico y policiaco; ahora que lo vayan a manejar mejor desde el punto de vista de la comunicación, del mensaje y de la política… ¡eso ya es otro asunto!
Por lo pronto la reciente información del laboratorio de la universidad de Innsbruck, Austria – identificando otra persona más – consolida la verdad histórica, aporta más luz a la verdad jurídica – ya contenida en las declaraciones de los 111 detenidos – y se reafirmar aun más con la reciente detención de Gildardo López Astudillo, el Gil, identificado como lugar teniente de Sidronio Casarrubias Salgado, cabeza de la célula de Guerreros Unidos, quienes con Felipe Rodríguez Salgado y el subdirector de policía , César Nava González, y su grupo operaban en Cocula e Iguala. El Gil está señalado como uno de los autores materiales de la desaparición de los 43 normalistas, más los que están sumamente graves y los muertos, de esa dramática noche y funestos días – 26 y 27 de septiembre de 2014 -.
Pasado mañana, el presidente de la República tiene agendada reunión con la organización Padres de los 43 Normalistas Detenidos. Con el respaldo de la ciencia, las detenciones y sus confesiones, que consolidan la versión oficial=la verdad histórica de estos negros sucesos, es deseable que la información que proporcione la presidencia de la República sea creíble, confiable, aceptada e irrecusable y todo salga muy aceptablemente y favorable para todos, pero en especial para la administración Peña. Que el comportamiento presidencial sea de humilde solidaridad humana ante lo irreparable, de brindar toda la ayuda posible, pero también con suavidad señalar lo posible y que es imposible ir más allá de los sucesos. Es deseable que se surja el espíritu de comprensión ante el dolor frente a lo imposible. Este encuentro es único y valiosísimo.
Pero, ¿y si algo sale mal y el encuentro discurre por otras vías y se llega a otros escenarios? Se supone que ese escenario ha sido previsto y calculado. De no ser así…sería imposible imaginarse lo que sucederá en el primer aniversario de estos hechos.























