El partido (de) Acción Nacional enfrenta en este momento una verdadera crisis existencial, como la que sistemática y constantemente está dentro de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, sea del rito que sea: falta de vocaciones sacerdotales, vocaciones misioneras, vocaciones apostólicas, vocaciones pastorales, abusos, egoísmos, identidad y abuso sexual, celibato no respetado. Algo verdaderamente semejante le sucede: No tiene militantes – está hueco – y los militantes que llegaron al poder, se llenaron de los Siete Pecados Capitales y ya no s abe ni son panistas, apartidistas u hombres libres pensadores.
El PAN desde hace su buen tiempo, intentó realizar varios congresos con la finalidad de renovar su dirigencia nacional y en las diferentes actividades realizadas se halló que no tenía padrón, pero no militantes, razón por la cual no hubo el quórum necesario para realizar y, y lo más importante, validar las asambleas. Buscaron nuevamente, pero con una variante: militantes y simpatizantes y se regresó y buscó la afiliación de nuevos panistas y simpatizantes en sus tres segmentos, jóvenes, mujeres y ciudadanos adultos y no obtuvo respuesta en todo el país. Se suspendió.
En este momento no saben qué hacer para tener militancia y simpatizantes.
Al PAN le pasó lo que al legendario Perro de las 2 Tortas. Por cuidar y buscar tener las dos, se quedó sin una y sin la otra.
El PAN, por intentar conservar la presidencia de la República, descuido el trabajo partidista – supuso que si ganaba-retenía la presidencia de la República, la militancia partidista llegaría como las moscas- abejas a la miel -, apostó todo a una carta, puso todos los huevos en una canasta y perdió, y al perder el poder Ejecutivo Federal, perdió todo, sobre todo el partido, ideología, principios, militantes y el poder, el Supremo Poder.
En este momento, lo único que conserva como posesión de poder es Guanajuato, más lo que logre ganar por sí o asociado, en alianza y conjuntamente con su odiado-amado opuesto: el PRD.
Pero solo, como partido competitivo único, está perdido: Sin poder y sin partido y sin militancia y, aparte, pero como complemento, desprestigiado.






















