Mostrando o como los argentinos, uruguayos, ecuatorianos y chilenos o el cansancio social, el pueblo guatemalteco, representado po su soberanía nacional, el Congreso Nacional y el pleno de su Suprema Corte de Justicia Nacional, por unanimidad avaló el pedido de la Fiscalía para que el Congreso le levante la inmunidad a Otto Pérez Molina, presidente de la república centroamericana de Guatemala: por escándalos de corrupción fiscal y como cabecilla de una red de corrupción, conocida como LA LÍNEA.
Otto Pérez Molina enfrentará la justicia por acusaciones de corrupción y es señalado en una investigación por fraude en la autoridad recaudadora de impuestos de Guatemala, caso en el que está detenida la ex vicemandataria, Roxana Baldetti.
En una votación histórica por su unanimidad, 132 diputados presentes en la sesión legislativa, con el consenso incluso de los diputados oficialistas, el pleno legislativo aprobó el dictamen de antejuicio contra el aun presidente de la República.
La Ley de Antejuicio establece que, en este caso, Otto Pérez Molina deberá dejar la presidencia a cargo del vicepresidente Alejandro Maldonado Aguirre, hasta terminar el actual mandato constitucional, que concluye el 14 de enero del 2016.
El presidente de la República de Guatemala, Otto Pérez Molina presentó a la Corte de Constitucionalidad una solicitud de amparo, porque a su juicio – del presidente como de su abogado, el dictamen de la comisión legislativa cae en una persecución penal, mas la Corte de Constitucionalidad negó el amparo sobre inmunidad del presidente.
Horas después de perder la inmunidad, un juez concedió el arraigo en su contra para evitar su eventual salida del país.
Otto Pérez Molina, general retirado que prometió mano dura contra la criminalidad, se convirtió así, en el primer gobernante en la historia de Guatemala que pierde la inmunidad y queda expuesto a un proceso penal por corrupción.
El Fiscal General Thelma Aldana precisó que “está en manos del presidente decidir si renuncia o no, pero eso no afecta el proceso judicial porque él ya es un ciudadano común para el sistema de justicia, sin importar que siga en el ejercicio de la presidencia”.
Miles de personas exigieron en los últimos meses en jornada de protestas inéditas en el país, la renuncia de Pérez Molina, llamado que fue acompañado por instituciones como la Contraloría General de Cuentas y la Procuraduría General de la Nación.
¿Qué tendrán los guatemaltecos que nosotros no tenemos?
¿Voluntad? ¿Hartazgo?






















