Terminé mi colaboración anterior con estos juicios: Si queremos éxito en nuestros servicios educativos en la educación mexicana, en el México de estos momentos, y de este siglo, el remedio es directo: 1°.-Debemos cambiar lo que enseñamos, el modo, cómo, y con qué, lo enseñamos y lo que esperamos de nuestros alumnos-Más y mejor educación.
Considero que hasta el momento, 1°.- El Estado no ha mostrado sus cartas ni ha dicho esta boca es mía en cuanto a lo sustantivo de la Reforma Educativa y se entiende. (Por lo visto) su objetivo inicial fue recuperar su rectoría y autoridad en el sector educativo. 2°.-La Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció dos criterios: “Sobre los derechos laborales de los trabajadores, prevalece el derecho de los niños por una educación de calidad”. 3°.-El Estado hizo a un lado, desplomó, desvaneció, desapareció el escalafón laboral de los trabajadores del sistema educativo, por lo tanto, en Educación Básica, y muy presumiblemente en Educación Normal, a partir de este “momento”, toda categorización, recategorización, promoción, cambio y lo que signifique nombramientos, ascensos, recategorización, adscripciones (y acaso, cambios), direcciones, subdirecciones, supervisiones, jefaturas de sector, jefaturas de departamentos técnicos, jefaturas de enseñanza, etc., serán por exámenes de oposición=selección profesional. Se supone que se debe estar configurando un reglamento para todas estas particularidades y categorizaciones. Sin este reglamento, todo sería un caos. 4°.-Entiendo – puedo estar seguramente muy equivocado -, que el INEE – piedra angular de esta reforma técnico-administrativa – estará diseñando todo un reglamento general y esquema (calendarizado y programado para realización anual) técnico administrativo de exámenes de selección para todos y cada uno de los puestos, desde ingreso inicial, hasta autoridades (desde las más elementales y cercanas a las escuelas, a las más elevadas) y mandos medios “operativos” de todos los subsistemas de educación Básica y Normal. 5°.-Sin decirlo, estamos en el umbral de un nuevo formato de contratación de todo personal de nuevo ingreso: por tiempo limitado y por resultados. Ya no habrá plazas definitivas. Todas, por contratos, limitados en tiempo, y por resultados. De hecho estamos en el inicio de la primera revolución integral y no de una reforma educativa.
El Estado tiene la obligación de dar el paso necesario y que debe darse en este sector.
Se da por sentado que habrá revisión, adecuación y reforma de planes y programas de estudios en todos los niveles-subsistemas de educación Básica y normal en función-relación de las exigencias del momento inmediato, corto y lejano plazos de la sociedad, en general; situación que, en paralelo debe obligar a definir el perfil del maestro que se desea tener, partiendo de la realidad que muestran los resultados, recomendaciones de las pruebas ENLACE, PISA y de selección profesional realizadas ya hasta el momento, además, del censo-inventario realizado por la misma SEP el año anterior.
Mas el centro de todo es el Maestro, el docente, quien efectúa la función, y responsabilidad, de enseñar y formar. No se ha presentado el perfil del Maestro que se desea tener, cómo formarse y qué debe tener y dominar como herramientas para su trabajo. Y éste es el centro de la situación. El maestro con el perfil deseado. 1°.-El maestro, el profesor, el docente, el tutor, el asesor titular, debe aceptar que ya no es el único agente de cambio en la sociedad y que ya es un profesionista. 2°.-Como tal, debe competir por su empleo, por su salario y por sus prestaciones y que, 3°.-Si quiere ser más: Ascender a puestos técnicos y/o directivos o cambiar de nivel=subsistema, está obligado a prepararse más, a saber más, a manejar sus conocimientos científicos y sus habilidades, destrezas y competencias de comunicación docente en términos de enseñanza –aprendizaje, para ser considerado apto=idóneo y avanzar en su carrera profesional. Ya no hay escalafón, no habrá más opciones que su conocimiento, su destreza, su habilidad y su competencia. Ejemplifico: 1ª.-Un egresado de las diferentes escuelas normales se presentará a examen de selección profesional para un empleo. 2°.-Si es considerado “idóneo”, se le asignará un empleo, por tiempo limitado. 3°.-Se le invitará a que ingrese a los cursos de actualización, en base a lo que mostraron sus respuestas. Si asiste, deberá presentar otro examen para mantener su empleo y mostrar, con sus respuestas, que supero sus deficiencias. 4.-Si aspira a un puesto de ATP, presentar examen, con base al Reglamento. 5. Si quiere ascender a subdirector o director de escuela de su nivel, solicitar y presentar examen respetivo, con base al articulado del Reglamento respectivo. 6°.-Si busca ser considerado inspector=supervisor, jefe de sector de su nivel y/o jefe de enseñanza, con base en el articulado respectivo del Reglamento, presentar examen e ingresar a los cursos de actualización y superación. Considero que, hipotéticamente, si se desea ingresar como docente de nuevo ingreso en el sistema público de educación normal, el aspirante deberá presentar examen y sujetarse a los lineamientos del Reglamento respetivo. Todas las modalidades del modelo de homologación y sus beneficios fueron cancelados. Lo que normaba todo esto, ya no tiene vigencia, ya no opera.
Se tiene ya un diagnóstico, en general. Se conoce, se sabe, en qué se está mal – conocimientos, competencias docentes, manejo de herramientas tecnológicas, habilidades comunicativas, actitud, ubicación laboral e inserción social, etc. -, qué está fallando en las acciones y funciones técnico-operativos; qué niveles de autoridad son deficientes, y en qué lo son; qué instituciones – públicas – estatales y federales – y privadas y de qué tipo, están formando inadecuadamente a sus alumnos.
Es evidente, y casi todos lo vemos, que el actual docente tiene una disposición de no aceptación, casi total, de los sistemas informáticos de comunicación – que ésta es una reforma= revolución que bien aplicada en los servicios docentes, facilitan el cumplimiento de las responsabilidades docentes del profesional de los servicios educativos. Estableciendo una comparación, la tecnología de la información electrónica aplicada a la educación sería, y es, tan útil como su aplicación en la medicina –diagnóstico, cirugía y tratamiento – de hoy.
Obligadamente el INEE debe estar elaborando – si no es que ya los tiene – los planes y programas de formación para las escuelas normales y los de actualización y superación profesional y de capacitación y/o remediales para los docentes en servicio y de nuevo ingreso, por lo que se deduce que habrá obligada reforma de educación normal y, acaso, nuevas instituciones. (Es una realidad que las actuales escuelas normales – federales o estatales, urbanas, rurales, centros regionales, indígena, educación física, superiores, universidad pedagógica nacional y sus unidades SEAD, etc. – ya no son operativamente rentables para las actuales, y futuras o cercanas, circunstancias de la sociedad y se deben cambiar. Una persona venida a menos, estigmatizada, y en desgracia, afirmó algo que es cierto: “Las actuales escuelas normales sólo sirven para cuidar jóvenes y deben cambiar, reformarse. Asignarles una trabajo, como formar guías de turistas, otras profesiones, porque ya no forman maestros”.) Continuará.






















