En el asunto de la pseudo insurgencia en las escuelas normales públicas que explícitamente rechazaban la reforma de su Plan de Estudios, pero implícitamente demandaban plazas-claves-empleos para los que terminarán esa carrera, además, muy seguramente de otros beneficios, ante la cerrazón de los jóvenes, pero adoctrinados estudiantes de primer grado y frente a su intolerancia y acciones de presión, que rayaron en el enfrentamiento contra el gobierno y, finalmente contra el Estado: tomar autobuses y transportes particulares y amenazar incendiarlos si no se aceptaban sus condiciones -, el gobierno optó por la razón de Estado: La fuerza, la violencia, el asalto, justificado, ciertamente, pero finalmente, la fuerza.
Parafraseando a un pensador de valía internacional, eso dicen, que afirmó que cuando se usa la guerra, en este caso, la fuerza, la violencia, es indicador de que la política, el fin último de la política como instrumento de negociación – no de diálogo -, fracasó y aquí es, y fue bastante evidente que fracasó la política, la negociación.
Mucha gente aplaude la decisión tomada, pero, vayamos por partes:
¿Por qué se llegó a esta situación?
Simplemente porque en el pasada se les dio, se les otorgó hasta lo que no pidieron – es legendaria la insurgencia de la normal Vasco de Quiroga – casi medio siglo de actividad revolucionaria juvenil -, establecida en Tiripetío y recientemente fueron utilizados por administraciones estatales como herramienta política para sus fines especiales –se dice y se deduce -; ahora se espantan, pero es el cuervo, el dragón, que los mismos que ahora están en poder, prohijaron y resolvieron dando sin obtener nada. En algún momento, Miguel Limón Rojas, en funciones de secretario de Educación pública, aseveró que “En casos como estos, no se debe ceder en aras una solución, de una tranquilidad ficticia, pues en el futuro vendrán por más”, lo cual siempre sucedió así.
Esa solución no debió ser o usarlo hasta el agotamiento de las todas las opciones, como: A.- En el caso del primer ingreso, hacer todos los preparativos jurídico-notariales, administrativos, familiares y financieros, además de mediáticos, y entregar el ultimátum: El que quiera quedarse, que se quede y el que no, pues, que se vaya: La educación normal es educación de Estado. Cerrar el acceso y convocar a otro examen de selección y regresar los pagos hechos. Si estos no quieren estudiar, habrá quienes sí quieran, eso téngalo por seguro. B.- Llamar a los padres de los alumnos, informales las consecuencias de las acciones que realizan sus hijos y emplazarlos a una definición. C.- Cerrar servicios de agua, gas, electricidad, transporte y alimentación. D.- Desalojar a choferes de las unidades retenidas. E.- Aceptar que los propietarios de las unidades hicieran el trámite ante el poder judicial para solicitar el regreso de las unidades y que fueran los particulares quienes, inicialmente, impulsaran esta acción, no el gobierno estatal – es delito Federal – el secuestro de autobuses y transportes, si bien es cierto que, finalmente, le correspondería hacerlo, pero habría una acción de los particulares y no la detención-suspensión de sus demandas, porque se supondría que es una protección – finalmente ¿Quién pagará todos los daños a instituciones y vehículos?, etc.
¿Y los líderes, qué? ¿Y los mesías que crearon esta insurgencia? ¿Y las manos que mecieron esta cuna, dónde los dejan?
Finalmente estas acciones muestran que en las escuelas normales –como muchísimas más de otros niveles-subsistemas y secretarías, incluso en estructuras de mandos medios y superiores y en los órganos directivos, de supervisión, de asesoría – no tiene, dirección=gobierno-mando identificados con quien les paga, con la institución: fueron colocados, nombrados por los contrarios del gobierno, por sistema y siempre estarán en contra de todas las acciones del Estado-gobierno y todos esos funcionarios son y deben ser empleados de confianza del Estado.
En la práctica se ve, se siente y se demuestra que no es así. Son sus adversarios. Entonces resulta que la administración institucional – del Estado=gobierno está en las manos de sus contrarios, de Lutero. Y así no se puede trabajar, menos avanzar.
También es muestra de las diferentes varas con las que se aplica justicia.
Ahora la pregunta es ¿También aquí reculará el gobierno y todo quedará en el zafarrancho, una nalgadita y al olvido?
Habrá que esperar la reacción y el gobierno debe prepararse para ella. Recordar que la venganza sabe mejor cuando está fría.






















